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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Viernes 19/10
Sábado 20/10
Domingo 21/10
Lunes 22/10
Martes 23/10
Miércoles 24/10
Viernes 19 de Octubre de 2018

De la feria. Verde.
Santos Juan de Brébeuf, Isaac Jogues y compañeros mártires. Rojo.
Beato Timoteo Giaccardo, presbítero. Blanco.

La Familia Paulina celebra al beato Timoteo Giaccardo, primer sacerdote de la Sociedad de San Pablo.


Juan e Isaac estaban entre los primeros integrantes de la Compañía de Jesús que evangelizaron Canadá entre los años 1647 y 1648. Allí sufrieron ataques de parte de los indígenas del lugar, hasta que finalmente murieron mártires, junto con otros seis compañeros.

Pablo ingresó en el seminario luego de una frustrada experiencia en la vida militar. Una vez ordenado sacerdote, buscó un estilo de vida que le permitiera combinar el silencio, la contemplación y la austeridad junto con el apostolado y la predicación. Así fundó la congregación de los Hermanos de la Cruz y de la Pasión de Cristo. Evangelizó Italia, y dejó escritos un diario espiritual y más de dos mil cartas. Murió en el año 1775.


Timoteo fue el primer sacerdote y Vicario general de la Sociedad de San Pablo (Paulinos). De él dijo el fundador beato Santiago Alberione: “Ejemplo de toda virtud, fidelísimo entre los fieles”. Fue como el corazón de la Familia Paulina. Abrió la primera casa en Roma por mandato del Fundador. Después de una vida totalmente entregada, murió en Roma el 24 de enero de 1948. Fue declarado beato por Juan Pablo II, el 22 de octubre de 1989.

Antífona de entrada          Sal 129, 3-4

Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir? Dios de Israel, en ti se encuentra el perdón.


Oración colecta     

Dios todopoderoso, que tu gracia siempre nos preceda y acompañe, y nos ayude en la práctica constante de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           de los santos Juan Brébeuf e Isaac Jogues

Dios nuestro, que has querido manifestar la esperanza del reino eterno con la obra apostólica y el martirio de los santos Juan, Isaac y sus compañeros; concédenos, por su intercesión, que se fortalezca constantemente la fe de los cristianos. Por nuestro Señor Jesucristo…


O bien:           de beato Timoteo Giaccardo

Oh Dios, que has guiado al beato Timoteo Giaccardo, sacerdote, en la vida y en el apostolado, con la luz de tu Palabra y la fuerza de la Eucaristía: haz que, por su intercesión, en la Iglesia y en el mundo, los instrumentos de la comunicación social sean correctamente utilizados para fomentar el bien y contribuyan válidamente en todas partes a la difusión del evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         Ef 1, 11-14


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: En Cristo, nosotros, los que hemos puesto nuestra esperanza en él, hemos sido constituidos herederos y destinados de antemano, para ser alabanza de su gloria, según el previo designio del que realiza todos las cosas conforme a su voluntad. En él, ustedes, los que escucharon la Palabra de la verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo prometido. Ese Espíritu es el anticipo de nuestra herencia y prepara la redención del pueblo que Dios adquirió para sí, para alabanza de su gloria.

Palabra de Dios.


Comentario

El Espíritu es el “anticipo de nuestra herencia”. Y nuestra herencia es la vida eterna, en comunión de puro amor con Dios. Eso significa que vivir hoy en el Espíritu, en esta tierra, dejando que él impulse nuestra vida, es vivir anticipadamente el cielo. Así, Dios se hace presente en nuestra vida y podemos experimentarlo en el amor mutuo que circula entre los hermanos.


Salmo Sal 32, 1-2. 4-5. 12-13


R. ¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!

Aclamen, justos, al Señor; es propio de los buenos alabarlo. Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

Porque la Palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. R.

¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia! El Señor observa desde el cielo y contempla a todos los hombres. R.


Aleluya         Sal 32, 22

Aleluya. Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti. Aleluya.


Evangelio     Lc 12, 1-7


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

En aquel tiempo, se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: “Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas. A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquel que, después de matar, tiene el poder de arrojar al infierno. Sí, les repito, teman a ese. ¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros”.

Palabra del Señor.


Comentario

“‘No teman’. Estas palabras pueden orientar la destructiva ansiedad que tan fácilmente se apodera de nosotros en vista de los problemas del presente. Cada palabra es mantenida y sustentada por las promesas que Jesús ofrece en nombre de Dios a los pobres y oprimidos. Este es el Dios que, a pesar de todo lo que aparece para sugerir lo contrario, es fiel a su creación y se entrega a la humanidad lleno de compasión” (Rudolf Schnackenburg, Todo es posible para el que cree, Ed. Paulinas).

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las oraciones de tus fieles junto con estas ofrendas; haz que este sacrificio, celebrado con amor, nos lleve a la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión       
Cf. Sal 33, 11

Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.


Oración después de la comunión

Padre, humildemente te pedimos que así como nos alimentas con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos hagas partícipes de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 20 de Octubre de 2018

De la feria. Verde.
Santa María en sábado. Blanco.

Antífona de entrada          Sal 129, 3-4

Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir? Dios de Israel, en ti se encuentra el perdón.


Oración colecta     

Dios todopoderoso, que tu gracia siempre nos preceda y acompañe, y nos ayude en la práctica constante de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           de santa María en sábado

Señor Dios nuestro, perdona los pecados de tus hijos y, ya que no podemos agradarte con nuestras obras, concede que seamos salvados por la intercesión de la Madre de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Ef 1, 15-23


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Habiéndome enterado de la fe que ustedes tienen en el Señor Jesús y del amor que demuestran por todos los hermanos, doy gracias sin cesar por ustedes, recordándolos siempre en mis oraciones. Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza. Este es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro. Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, que es su Cuerpo y la Plenitud de Aquel que llena completamente todas las cosas.

Palabra de Dios.


Comentario

Este párrafo está lleno de buenos deseos para los creyentes: para esta Iglesia, el Apóstol pide bendición, iluminación, sabiduría y crecimiento en la fe. Leamos nuevamente estas palabras y hagamos con ellas una oración por las personas de nuestra comunidad.


Salmo Sal 8, 2-3a 4-7


R. Diste dominio a tu Hijo sobre la obra de tus manos.

¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra! Quiero adorar tu majestad sobre el cielo: con la alabanza de los niños y de los más pequeños. R.

Al ver el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado: ¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides? R.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor; le diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies. R.


Aleluya         Jn 15, 26-27

Aleluya. “El Espíritu de la Verdad dará testimonio de mí, y ustedes también serán mis testigos”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio     Lc 12, 8-12


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: Les aseguro que aquel que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. Pero el que no me reconozca delante de los hombres no será reconocido ante los ángeles de Dios. Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando los lleven ante las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir.

Palabra del Señor.


Comentario

La blasfemia contra el Espíritu Santo consiste en atribuir al poder de Satanás las obras buenas que vienen de Dios. Así, el corazón se niega a la acción salvadora, no puede salir de su cerrazón y se resiste a recibir el perdón.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, las oraciones de tus fieles junto con estas ofrendas; haz que este sacrificio, celebrado con amor, nos lleve a la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Sal 33, 11

Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.


Oración después de la comunión

Padre, humildemente te pedimos que así como nos alimentas con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos hagas partícipes de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Domingo 21 de Octubre de 2018

Domingo 29º durante el año. Verde.
Día de la madre.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.


Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Is 53, 10-11


Lectura del libro de Isaías.

El Señor quiso aplastarlo con el sufrimiento. Si ofrece su vida en sacrificio de reparación, verá su descendencia, prolongará sus días, y la voluntad del Señor se cumplirá por medio de él. A causa de tantas fatigas, él verá la luz y, al saberlo, quedará saciado. Mi Servidor justo justificará a muchos y cargará sobre sí las faltas de ellos.

Palabra de Dios.


Comentario

Estos versículos forman parte de uno de los cuatro “Cánticos del Servidor de Yavé” que se encuentran en el libro del profeta Isaías. El servidor acepta dar sentido a su sufrimiento y convertirlo en ofrenda. De este sufrimiento, Dios es capaz de hacer surgir vida y exaltación.


Salmo Sal 32, 4-5. 18-20. 22


R. Señor, que descienda tu amor sobre nosotros.

La palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. R.

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia. R.

Nuestra alma espera en el Señor: Él es nuestra ayuda y nuestro escudo. Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti. R.


2ª Lectura    Heb 4, 14-16


Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Ya que tenemos en Jesús, el Hijo de Dios, un Sumo Sacerdote insigne que penetró en el cielo, permanezcamos firmes en la confesión de nuestra fe. Porque no tenemos un Sumo Sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades; al contrario, él fue sometido a las mismas pruebas que nosotros, a excepción del pecado. Vayamos, entonces, confiadamente al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia de un auxilio oportuno.

Palabra de Dios.


Comentario

“La carta presenta la solidaridad de Cristo con los hombres. Ningún ser humano puede sentirse oprimido por una situación dolorosa sin encontrar al mismo tiempo a Cristo a su lado. Lejos de abrir un foso entre Cristo y nosotros, nuestras pruebas y debilidades se han convertido en el lugar privilegiado de nuestro encuentro con él, y no solamente con él, sino con Dios mismo, gracias a Cristo” (Albert Vanhoye, Sacerdotes antiguos, sacerdote nuevo, Ed. Sígueme).


Aleluya         Mc 10, 45

Aleluya. El Hijo del hombre vino para servir y dar su vida en rescate por una multitud. Aleluya.


Evangelio     Mc 10, 35-45


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: “Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir”. Él les respondió: “¿Qué quieren que haga por ustedes?”. Ellos le dijeron: “Concédenos sentarnos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Jesús les dijo: “No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz que yo beberé y recibir el bautismo que yo recibiré?”. “Podemos”, le respondieron. Entonces Jesús agregó: “Ustedes beberán el cáliz que yo beberé y recibirán el mismo bautismo que yo. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes han sido destinados”. Los otros diez, que habían oído a Santiago y a Juan, se indignaron contra ellos. Jesús los llamó y les dijo: “Ustedes saben que aquellos a quienes se considera gobernantes, dominan a las naciones como si fueran sus dueños, y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos. Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud”.

Palabra del Señor.


Comentario

Los discípulos de Jesús estamos embotados por los criterios de éxito de este mundo. Por eso queremos privilegios que nos aseguren un lugar destacado. Jesús, el servidor sufriente, nos instruye sobre el único modo de ser parte del Reino de Dios: sirviendo, dando vida y aceptando el sufrimiento que este servicio lleva implícito.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.


Oración después de la comunión

Concédenos, Padre, que la participación en la eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 22 de Octubre de 2018

De la feria. Verde.
San Juan Pablo II, papa. Blanco.

Carlos José Wojtyla nació en Wadowic, Polonia, en el año 1920. Realizó sus estudios de teología en Roma y, al volver a su patria tuvo diversas tareas pastorales. Como arzobispo de Cracovia participó del Concilio Vaticano II. Fue elegido Papa en el año 1978. Tuvo una gran actividad apostólica, realizando numerosos viajes por todo el mundo. Durante su Pontificado se reformó el Código de Derecho Canónico y se promulgó el Catecismo. Instituyó la fiesta de la Divina Misericordia el segundo domingo de Pascua. Murió en el año 2005.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.


Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           del san Juan Pablo II

Oh Dios, rico en misericordia, que has querido que san Juan Pablo II, papa, guiara toda tu Iglesia, te pedimos que, instruidos por sus enseñanzas, nos concedas abrir confiadamente nuestros corazones a la gracia salvadora de Cristo, único redentor del hombre. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         Ef 2, 1-10


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Ustedes estaban muertos a causa de las faltas y pecados que cometían, cuando vivían conforme al criterio de este mundo, según el Príncipe que domina en el espacio, el mismo Espíritu que sigue actuando en aquellos que se rebelan. Todos nosotros también nos comportábamos así en otro tiempo, viviendo conforme a nuestros deseos carnales y satisfaciendo nuestra concupiscencia y nuestras malas inclinaciones, de manera que por nuestra condición estábamos condenados a la ira, igual que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros pecados, nos hizo revivir con Cristo –¡ustedes han sido salvados gratuitamente!– y con Cristo Jesús nos resucitó y nos hizo reinar con él en el cielo. Así, Dios ha querido demostrar a los tiempos futuros la inmensa riqueza de su gracia por el amor que nos tiene en Cristo Jesús. Porque ustedes han sido salvados por su gracia, mediante la fe. Esto no proviene de ustedes, sino que es un don de Dios; y no es el resultado de las obras, para que nadie se gloríe. Nosotros somos creación suya: fuimos creados en Cristo Jesús, a fin de realizar aquellas buenas obras, que Dios preparó de antemano para que las practicáramos.

Palabra de Dios.


Comentario

“Esto no proviene de ustedes, sino que es un don de Dios”, porque Dios es así de generoso, su don no depende de nuestro mérito. Él nos ama más allá de las limitaciones con las que nosotros respondemos a su amor. La salvación es una iniciativa de su gran misericordia. ¿Cómo no confiar en este amor que se nos ofrece gratuitamente?


Salmo Sal 99, 1-5


R. El Señor nos hizo, a él pertenecemos.

Aclame al Señor toda la tierra, sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.

Reconozcan que el Señor es Dios: Él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entren por sus puertas dando gracias, entren en sus atrios con himnos de alabanza, alaben al Señor y bendigan su Nombre. R.

¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.


Aleluya         Mt 5, 3

Aleluya. Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluya.


Evangelio     Lc 12, 13-21


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Uno de la multitud dijo a Jesús: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Jesús le respondió: “Amigo, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre ustedes?”. Después les dijo: “Cuídense de toda avaricia, porque aun en medio de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas”. Les dijo entonces una parábola: “Había un hombre rico, cuyas tierras habían producido mucho, y se preguntaba a sí mismo: ‘¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mi cosecha’. Después pensó: ‘Voy a hacer esto: demoleré mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida’. Pero Dios le dijo: ‘Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?’. Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios”.

Palabra del Señor.


Comentario

La ambición de acumular puede aparecer de diversas maneras: riquezas, privilegios, seguridades, etc. El problema de esa actitud es cuando nos hace perder la dimensión trascendente de la vida, y ya no tenemos en cuenta ni a Dios ni a los demás. Jesús nos deja esta parábola para que no caigamos en el engaño de creer que tenemos “la vida asegurada” por los bienes terrenales.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.


Oración después de la comunión

Concédenos, Padre, que la participación en la eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 23 de Octubre de 2018

De la feria. Verde.
San Juan de Capistrano, presbítero. Blanco.

Juan era un abogado de éxito y llegó a ocupar el cargo de gobernador de Capistrano (Italia). Abandonó todo eso y en el año 1416 hizo su profesión religiosa como franciscano. Fue un gran predicador frente a las multitudes y, a la vez, un ferviente reformador de su congregación. Es un modelo de misionero itinerante. Dejó también numerosos escritos teológicos y más de setecientas cartas.

Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.


Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           de san Juan de Capistrano

Dios nuestro, que elegiste a san Juan de Capistrano para confortar a tus fieles en la adversidad, te pedimos que nos mantengas bajo tu protección y conserves siempre en paz a tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         Ef 2, 12-22


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Antes ustedes no tenían a Cristo y estaban excluidos de la comunidad de Israel, ajenos a las alianzas de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo. Porque Cristo es nuestra paz: Él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba, y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones. Así creó con los dos pueblos un solo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz, y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, destruyendo la enemistad en su persona. Y él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, paz también para aquellos que estaban cerca. Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu. Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo. En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor. En él, también ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.

Palabra de Dios.


Comentario

Al hablar de “los dos pueblos” la carta se refiere a la división que había entre judíos y no judíos. También hoy en nuestra sociedad vivimos divisiones y enfrentamientos. Con nuestro testimonio, hagamos presente a Cristo en nuestro entorno, para que él traiga la paz.


Salmo Sal 84, 9ab. 10-14


R. El Señor promete la paz para su pueblo.

Voy a proclamar lo que dice el Señor: el Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos. Su salvación está muy cerca de sus fieles, y la Gloria habitará en nuestra tierra. R.

El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán; la Verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo. R.

El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La Justicia irá delante de él, y la Paz, sobre la huella de sus pasos. R.


Aleluya         Lc 21, 36

Aleluya. Estén prevenidos y oren incesantemente. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Aleluya.


Evangelio     Lc 12, 35-38


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: Estén preparados, ceñidas las vestiduras y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta. ¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos. ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!

Palabra del Señor.


Comentario

La parábola encierra una bienaventuranza: “¡Felices si el Señor los encuentra así!”. Queremos que nuestro Señor nos encuentre con la actitud receptiva de salir a su encuentro. Preparados para este momento, vivamos en serenidad.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.


Oración después de la comunión

Concédenos, Padre, que la participación en la eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 24 de Octubre de 2018

De la feria. Verde.
San Antonio María Claret, obispo. Blanco.

Antonio nació en un pueblito de Barcelona y trabajó en el taller de su familia hasta que ingresó al seminario. Ya ordenado sacerdote, se dedicó a la predicación de misiones parroquiales, para lo cual recorrió toda Cataluña a pie y a caballo. Redactó e imprimió más de ciento cincuenta obras entre folletos, libros y manuales para instruir en la fe al pueblo de Dios. En el año 1849, fundó la congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Claretianos), que están presentes hoy en numerosos países.


Agenda: Día de las Naciones Unidas (ONU).


Antífona de entrada          Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.


Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien: San Antonio María Claret

Dios nuestro, que fortaleciste al obispo san Antonio María con admirable claridad y paciencia, para evangelizar a los pueblos, concédenos, por su intercesión, la gracia de buscar lo que te agrada y trabajar incansablemente en ganar para Cristo a los hermanos. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Ef 3, 2-12


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Seguramente habrán oído hablar de la gracia de Dios, que me ha sido dispensada en beneficio de ustedes. Fue por medio de una revelación como se me dio a conocer este misterio, tal como acabo de exponérselo en pocas palabras. Al leerlas, se darán cuenta de la comprensión que tengo del misterio de Cristo, que no fue manifestado a las generaciones pasadas, pero que ahora ha sido revelado por medio del Espíritu a sus santos apóstoles y profetas. Este misterio consiste en que también los paganos participan de una misma herencia, son miembros de un mismo Cuerpo y beneficiarios de la misma promesa en Cristo Jesús, por medio del Evangelio. De este Evangelio, yo fui constituido ministro por el don de la gracia que recibí de Dios, en virtud de la eficacia de su poder. Yo, el menor de todos los santos, he recibido la gracia de anunciar a los paganos la insondable riqueza de Cristo, y manifestar a todos la dispensación del misterio que estaba oculto desde siempre en Dios, el creador de todas las cosas, para que los Principados y las Potestades celestiales conozcan la infinita variedad de la sabiduría de Dios por medio de la Iglesia. Este es el designio que Dios concibió desde toda la eternidad en Cristo Jesús, nuestro Señor, por quien nos atrevemos a acercarnos a Dios con toda confianza, mediante la fe en él.

Palabra de Dios.


Comentario

Para el Apóstol, haber sido llamado a anunciar el Evangelio es una gracia, un regalo de Dios. En la tarea evangelizadora, puede percibir toda la obra que Dios hace en el corazón de los que se abren a su acción. Por eso, las dificultades, sufrimientos y contratiempos que el Apóstol encuentra al misionar, no disminuyen su gozo por ser parte de esta obra de salvación.


Salmo Is 12, 2-6


R. Sacarán agua con alegría de las fuentes de la salvación.

Este es el Dios de mi salvación: yo tengo confianza y no temo, porque el Señor es mi fuerza y mi protección; él fue mi salvación. R.

Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, anuncien entre los pueblos sus proezas, proclamen qué sublime es su Nombre. R.

Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso: ¡que sea conocido en toda la tierra! ¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión, porque es grande en medio de ti el Santo de Israel! R.


Aleluya         Mt 24, 42a. 44

Aleluya. Estén prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. Aleluya.


Evangelio     Lc 12, 39-48


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: “Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada”. Pedro preguntó entonces: “Señor, ¿esta parábola la dices para nosotros o para todos?”. El Señor le dijo: “¿Cuál es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor pondrá al frente de su personal para distribuirle la ración de trigo en el momento oportuno? ¡Feliz aquel a quien su señor, al llegar, encuentra ocupado en este trabajo! Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. Pero si este servidor piensa: ‘Mi señor tardará en llegar’, y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su señor llegará el día y la hora menos pensada, lo castigará y le hará correr la misma suerte que los infieles. El servidor que, conociendo la voluntad de su señor, no tuvo las cosas preparadas y no obró conforme a lo que él había dispuesto recibirá un castigo severo. Pero aquel que, sin saberlo, se hizo también culpable será castigado menos severamente. Al que se le dio mucho se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho se le reclamará mucho más”.

Palabra del Señor.


Comentario

La actitud de espera vigilante nos involucra a todos. Pero aquellos que tienen una responsabilidad o una tarea de pastoreo, tienen una exigencia especial. Deben velar también por quienes les han sido confiados y realizar su servicio con generosidad. Por eso, este párrafo incluye también una bienaventuranza: “¡Feliz aquel a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo!”.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.


Oración después de la comunión

Concédenos, Padre, que la participación en la eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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