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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Lunes 16/12
Martes 17/12
Miércoles 18/12
Jueves 19/12
Viernes 20/12
Sábado 21/12
Lunes 16 de Diciembre de 2019

De la feria. Morado.

Antífona       Cf. Jer 31, 10; Is 35, 4

Escuchen, naciones, la Palabra del Señor, anúnciela en las costas más lejanas. No teman: ahí está su Salvador.


Oración colecta     

Dios y Padre nuestro, inclina tu oído a las súplicas de tu pueblo e ilumina las tinieblas de nuestros corazones con la gracia de la visita de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Núm 24, 2-7. 17a


Lectura del libro de los Números.

Cuando el profeta Balaam alzó los ojos y vio a Israel acampado por tribus, el espíritu de Dios vino sobre él y pronunció su poema, diciendo: Oráculo de Balaam, hijo de Beor, oráculo del hombre de mirada penetrante; oráculo del que oye las palabras de Dios y conoce el pensamiento del Altísimo; del que recibe visiones del Todopoderoso, en éxtasis, pero con los ojos abiertos. ¡Qué hermosas son tus carpas, Jacob, y tus moradas, Israel! Son como quebradas que se extienden, como jardines junto a un río, como áloes que plantó el Señor, como cedros junto a las aguas. El agua desborda de sus cántaros, su simiente tiene agua en abundancia. Su rey se eleva por encima de Agag y su reino es exaltado. Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no de cerca: una estrella se alza desde Jacob, un cetro surge de Israel.

Palabra de Dios.


Comentario

Balaam era un profeta de dioses extranjeros. Y sin embargo llegó a reconocer la obra del Dios de Israel. Profetizó que Dios se manifestaría a su pueblo en un jefe que tendría los atributos de rey y que se alzaría como estrella luminosa. Tan evidente se le hizo este signo, que lo supo ver aún siendo extranjero y consagrado a otros dioses.


Salmo Sal 24, 4-5a. 6-7bc. 8-9


R. ¡Muéstrame, Señor, tus caminos!


Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador. R.

Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son eternos. Por tu bondad, Señor, acuérdate de mí según tu fidelidad. R.

El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres. R.


Aleluya          Sal 84, 8


Aleluya. Muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu salvación. Aleluya.


Evangelio      Mt 21, 23-27


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús entró en el Templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo, para decirle: “¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Y quién te ha dado esa autoridad?”. Jesús les respondió: “Yo también quiero hacerles una pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas. El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo o de los hombres?”. Ellos se hacían este razonamiento: “Si respondemos: ‘Del cielo’, él nos dirá: ‘Entonces, ¿por qué no le creyeron?’. Y si decimos: ‘De los hombres’, debemos temer a la multitud, porque todos consideran a Juan un profeta”. Por eso respondieron a Jesús: “No sabemos”. Él, por su parte, les respondió: “Entonces yo tampoco les diré con qué autoridad hago esto”.

Palabra del Señor.


Comentario

Con sus dichos y acciones, Jesús desafiaba la autoridad de los jefes religiosos, dejando al descubierto su pecado. Para atacarlo, estos buscan cuestionar su autoridad: si no viene de familia sacerdotal ni salió de ninguna afamada escuela de escribas, ¿por qué hace lo que hace? Pero Jesús los conoce, y pone un argumento irrefutable: lo que viene de Dios se hace evidente por sí mismo.

Oración sobre la ofrendas

Dios nuestro, acepta los dones que recibimos de ti y ahora te presentamos; que esta ofrenda realizada en el tiempo presente, sea para nosotros anticipo de la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona       Cf. Sal 105, 4-5; Is 38, 3

Ven, Señor, visítanos con tu paz, y nos alegramos en tu presencia con integridad de corazón.


Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que fructifique en nosotros la celebración de los santos misterios con los que tú nos enseñas a amar y adherirnos a los bienes eternos, mientras peregrinamos en medio de las realidades transitorias de esta vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 17 de Diciembre de 2019

17 de diciembre. Feria Privilegiada.
Morado.

Desde hoy comienza una semana especial en la liturgia: son las ferias privilegiadas de Adviento, donde cada misa tiene oraciones y lecturas propias, porque todo nos conduce a centrarnos en el nacimiento del Señor. Así leeremos la genealogía de Jesús (día 17), el anuncio a José (día 18), el anuncio a Zacarías (día 19), el anuncio a María (día 20) y la visitación de María (día 21). El día 22 es el 4° domingo de Adviento, prosigue el nacimiento de Juan Bautista (día 23) y finalmente el cántico de Zacarías (día 24). Del Antiguo Testamento se leerán pasajes que muestran cómo Dios tenía voluntad de salvar a su pueblo, lo que prepara el nacimiento del Mesías, Dios-con-nosotros.

Antífona de entrada          Cf. Is 49, 13

Alégrense los cielos y regocíjese la tierra. Porque viene el Señor y se compadecerá de sus pobres.


Oración colecta     

Señor Dios, creador y redentor del hombre, tú quisiste que tu Palabra se encarnara en el seno de una Madre siempre virgen; concédenos participar de la vida divina de tu Hijo único, así como él asumió nuestra misma naturaleza humana. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Gn 49, 1-2. 8-10


Lectura del libro del Génesis.

Jacob llamó a sus hijos y les habló en estos términos: Reúnanse, para que yo les anuncie lo que les va a suceder en el futuro: Reúnanse y escuchen, hijos de Jacob, oigan a Israel, su padre. A ti, Judá, te alabarán tus hermanos, tomarás a tus enemigos por la nuca y los hijos de tu padre se postrarán ante ti. Judá es un cachorro de león. ?¡Has vuelto de la matanza, hijo mío!?. Se recuesta, se tiende como un león, como una leona: ¿quién lo hará levantar? El cetro no se apartará de Judá ni el bastón de mando de entre sus piernas, hasta que llegue Aquel a quien le pertenece y a quien los pueblos deben obediencia.

Palabra de Dios.


Comentario

La expectativa sobre el jefe que conduciría al pueblo estaba puesta en la tribu de Judá. De esta tribu nació el rey David y siglos más tarde, Jesús. Así vemos que Dios, a lo largo de la historia, tuvo manifestaciones concretas de su presencia en el peregrinar del pueblo.


Salmo Sal 71, 1-4ab. 7-8. 17


R. ¡Que en sus días florezca la justicia!

Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. R.

Que las montañas traigan al pueblo la paz, y las colinas, la justicia; que él defienda a los humildes del pueblo, socorra a los hijos de los pobres. R.

Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna; que domine de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra. R.

Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz. R.


Aleluya         

Aleluya. Sabiduría del Altísimo, que ordenas todo con firmeza y suavidad, ven y enséñanos el camino de la prudencia. Aleluya.


Evangelio      Mt 1, 1-17


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de estos fue Tamar. Fares fue padre de Esrón; Esrón padre de Arám; Arám, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón. Salmón fue padre de Booz, y la madre de este fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de este fue Rut. Obed fue padre de Jesé; Jesé, padre del rey David. David fue padre de Salomón, y la madre de este fue la que había sido mujer de Urías. Salomón fue padre de Roboám; Roboám, padre de Abías; Abías, padre de Asá; Asá, padre de Josafat; Josafat, padre de Jorám; Jorám, padre de Ozías. Ozías fue padre de Joatám; Joatám, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías; Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Amón; Amón, padre de Josías; Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia. Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel; Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacím; Eliacím, padre de Azor. Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquím; Aquím, padre de Eliud; Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo. El total de las generaciones es, por lo tanto: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta el destierro en Babilonia, catorce generaciones; desde el destierro en Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

Palabra del Señor.


Comentario

El evangelio nos muestra que el nacimiento de Jesús no es un hecho aislado entre las manifestaciones de Dios a la humanidad. Desde Abraham, en los orígenes del pueblo, pasando por las distintas circunstancias de la historia –la monarquía, el exilio y el regreso–, Dios siempre se manifestó dando vida y manteniéndose fiel a la promesa. Finalmente, nace como un niño y se hace uno de nosotros, expresando así su inmenso y cercano amor a toda la humanidad.

Oración sobre la ofrendas

Señor, Dios nuestro, santifica las ofrendas de tu Iglesia y danos en estos sagrados misterios el pan del cielo que repara nuestras fuerzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Ag 2, 7

Ya viene el deseado de todas las naciones y llenará de gloria la casa del Señor.


Oración después de la comunión

Alimentados con el don celestial te pedimos, Dios todopoderoso, que, encendidos por el fuego de tu Espíritu, brillemos como lámparas resplandecientes en presencia de tu Hijo Jesucristo, que ya viene a nosotros. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

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Miércoles 18 de Diciembre de 2019

18 de diciembre. Feria privilegiada.
Morado.

Antífona de entrada         

Vendrá Cristo, nuestro Rey, a quien Juan anunció como el Cordero de Dios.


Oración colecta     

Te pedimos, Dios todopoderoso, que el nacimiento de tu Hijo nos libre de la antigua esclavitud del pecado y nos ayude a vivir como hombres nuevos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Jer 23, 5-8


Lectura del libro de Jeremías.

Llegarán los días ?oráculo del Señor? en que suscitaré para David un germen justo; él reinará como rey y será prudente, practicará la justicia y el derecho en el país. En sus días, Judá estará a salvo e Israel habitará seguro. Y se lo llamará con este nombre: “El Señor es nuestra justicia”. Por eso, llegarán los días ?oráculo del Señor? en que ya no se dirá: “Por la vida del Señor que hizo subir a los israelitas del país de Egipto”, sino más bien: “Por la vida del Señor que hizo subir a los descendientes de la casa de Israel, y los hizo llegar del país del Norte y de todos los países adonde los había expulsado, para que habiten en su propio suelo”.

Palabra de Dios.


Comentario

El profeta predica sobre la esperanza, pero no sobre una esperanza vacía ni una fantasía. Si Dios actuó en el pasado liberando al pueblo de Egipto, también lo hará ahora. Dios no lo ha abandonado antes y, por lo tanto, tampoco lo hará ahora.


Salmo Sal 71, 1-2. 12-13. 18-19


R. ¡Que en sus días florezca la justicia!


Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. R.

Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado. Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes. R.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel; el único que hace maravillas. Sea bendito eternamente su Nombre glorioso y que su gloria llene toda la tierra. R.


Aleluya         


Aleluya. ¡Pastor de la casa de Israel, que diste la Ley a Moisés en el Sinaí, ven a librarnos con el poder de tu brazo! Aleluya.


Evangelio      Mt 1, 18-24


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados”. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel”, que traducido significa: “Dios con nosotros”. Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa.

Palabra del Señor.


Comentario

“El nombre de Jesús envuelve todo el relato. Su significado: Dios es salvación, o Dios salva, describe en brevísima síntesis cuál será su misión. El texto de Isaías, el primero del Antiguo Testamento que se cita en este evangelio, añade a lo ya dicho un dato importante: Jesús es también presencia cercana de Dios en medio de los suyos” (Comentario de Biblia de América, PPC).

Oración sobre la ofrendas

Te suplicamos, Padre, que nuestra ofrenda sacramental nos haga agradables a ti, para que podamos participar de la eternidad de tu Hijo quien con su muerte venció nuestra muerte. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.


Antífona de comunión        Cf. Mt 1, 23

Le pondrán el nombre de Emmanuel, que significa Dios con nosotros.


Oración después de la comunión

Ayúdanos, Señor, a recibir en la Iglesia el don de tu misericordia y a prepararnos debidamente para celebrar la llegada de nuestro Salvador. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Jueves 19 de Diciembre de 2019

19 de diciembre. Feria privilegiada de Adviento.
Morado.

Antífona de entrada          Cf. Heb 10, 37

El que ha de venir, vendrá sin tardar y ya no habrá temor en nuestra tierra, porque él es nuestro Salvador.


Oración colecta     

Dios y Padre nuestro, que a través de la maternidad de la Virgen María quisiste revelar al mundo el esplendor de tu gloria, concédenos poder celebrar con fe íntegra y generosa entrega el admirable misterio de la Encarnación de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Jc 13, 2-7. 24-25a


Lectura del libro de los Jueces.

Había un hombre de Sorá, del clan de Dan, que se llamaba Manóaj. Su mujer era estéril y no tenía hijos. El Ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo: “Tú eres estéril y no has tenido hijos, pero vas a concebir y a dar a luz un hijo. Ahora, deja de beber vino o cualquier bebida fermentada, y no comas nada impuro. Porque concebirás y darás a luz un hijo. La navaja nunca pasará por su cabeza, porque el niño estará consagrado a Dios desde el seno materno. Él comenzará a salvar a Israel del poder de los filisteos”. La mujer fue a decir a su marido: “Un hombre de Dios ha venido a verme. Su aspecto era tan imponente, que parecía un ángel de Dios. Yo no le pregunté de dónde era, ni él me dio a conocer su nombre. Pero me dijo: ‘Concebirás y darás a luz un hijo. En adelante, no bebas vino ni bebida fermentada, ni comas nada impuro, porque el niño estará consagrado a Dios desde el seno de su madre hasta el día de su muerte’”. La mujer dio a luz un hijo y lo llamó Sansón. El niño creció y el Señor lo bendijo. Y el espíritu del Señor comenzó a actuar sobre él.

Palabra de Dios.


Comentario

La mujer del relato no es llamada por su nombre, es solo “la mujer de...”. Y además de no ser nombrada, carga con el dolor de ser considerada la estéril y causante de la falta de heredero. Se trata de, al menos, dos pesadas cargas para una mujer. Sin embargo, en esa situación de abandono, Dios interviene y, de ella, hará nacer al gran Sansón, un caudillo y liberador de esa familia.


Salmo Sal 70, 3-4a. 5-6ab. 16-17


R. ¡Mi boca proclama tu alabanza, Señor!


Sé para mí una roca protectora, Señor, tú que decidiste venir siempre en mi ayuda, porque tú eres mi Roca y mi fortaleza. Líbrame, Dios mío, de las manos del impío. R.

Porque tú, Señor, eres mi esperanza y mi seguridad desde mi juventud. En ti me apoyé desde las entrañas de mi madre; desde el seno materno fuiste mi protector. R.

Vendré a celebrar las proezas del Señor, evocaré tu justicia, que es sólo tuya. Dios mío, tú me enseñaste desde mi juventud, y hasta hoy he narrado tus maravillas. R.


Aleluya         

Aleluya. Renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ven a librarnos, no tardes más. Aleluya.


Evangelio      Lc 1, 5-25


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase sacerdotal de Abías. Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aarón. Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada. Un día en que su clase estaba de turno y Zacarías ejercía la función sacerdotal delante de Dios, le tocó en suerte, según la costumbre litúrgica, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la asamblea del pueblo permanecía afuera, en oración, mientras se ofrecía el incienso. Entonces se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías quedó desconcertado y tuvo miedo. Pero el Ángel le dijo: “No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan. Él será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento, porque será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre, y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor, su Dios. Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto”. Pero Zacarías dijo al Ángel: “¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada”. El Ángel le respondió: “Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia. Te quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo”. Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacarías, extrañado de que permaneciera tanto tiempo en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y todos comprendieron que había tenido alguna visión en el Santuario. Él se expresaba por señas, porque se había quedado mudo. Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regresó a su casa. Poco después, su esposa Isabel concibió un hijo y permaneció oculta durante cinco meses. Ella pensaba: “Esto es lo que el Señor ha hecho por mí, cuando decidió librarme de lo que me avergonzaba ante los hombres”.

Palabra del Señor.


Comentario

Como en la lectura anterior, Dios interviene en la incapacidad de fecundar de estos esposos, y permitió que nazca Juan, el primero que señaló a Jesús como “el Cordero de Dios”. Ni Juan, ni Sansón ni otros tantos casos similares de la Biblia (como Isaac y Samuel), se apropiarán para sí mismos el don de la vida que Dios les ha regalado. Ellos estarán participando de un proyecto que buscará llevar a sus hermanos y hermanas a vivir como pueblo de Dios.

Oración sobre la ofrendas

Dios nuestro, mira con bondad las ofrendas que presentamos ante tu altar y consagra con tu poder los dones de nuestra pobreza. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Lc 1, 78-79

Nos visitará el Sol naciente para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.


Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, al darte gracias por los dones recibidos, te pedimos que despiertes en nosotros el deseo de la salvación prometida, para poder celebrar el nacimiento del Salvador con un corazón renovado. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 20 de Diciembre de 2019

20 de diciembre.
Feria privilegiada de Adviento.
Morado.

Antífona       Cf. Is 11, 1; 40, 5; Lc 3, 6

Brotará un retoño del tronco de Jesé y la tierra entera se llenará de la gloria del Señor. Todos los hombres verán la salvación de Dios.


Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, tú has querido que por el anuncio del Ángel la Virgen Inmaculada recibiera en su seno a tu Palabra hecha carne, y llena del Espíritu Santo se convirtiera en templo de la divinidad; concédenos que, siguiendo su ejemplo, sepamos cumplir humildemente tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Is 7, 10-14


Lectura del libro de Isaías.

El Señor habló a Ajaz en estos términos: “Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas”. Pero Ajaz respondió: “No lo pediré ni tentaré al Señor”. Isaías dijo: “Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios? Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel”.

Palabra de Dios.


Comentario

El rey sabe que aceptar un signo de Dios significa aceptar un sometimiento a la autoridad divina, y lo rechaza. Pero Dios no depende de los caprichos de los poderosos y dará igual el signo porque quiere estar con su pueblo, quiere ser “Dios con nosotros” y que ningún poder se lo impida.


Salmo Sal 23, 1-4ab. 5-6


R. ¡Llega el Señor, el Rey de la gloria!


Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.


Aleluya  

       

Aleluya. Llave de David, que abres las puertas del Reino eterno, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas. Aleluya.


Evangelio      Lc 1, 26-38


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: “¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: “No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin”. María dijo al Ángel: “¿Cómo puede ser eso; si yo no tengo relación con ningún hombre?”. El Ángel le respondió: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios”. María dijo entonces: “Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu palabra”. Y el Ángel se alejó.

Palabra del Señor.


Comentario

“Y hoy el mismo anuncio también está dirigido a la Iglesia, llamada a acoger el Evangelio para que se haga carne, vida concreta. Le dice a la Iglesia: ‘Alégrate, pequeña comunidad cristiana, pobre y humilde, pero bella a mis ojos, porque deseas ardientemente mi Reino, tienes hambre y sed de justicia, tejes con paciencia entramados de paz, no sigues a los poderosos de turno, sino que permaneces fielmente junto a los pobres. Y así no tienes miedo de nada, sino que tu corazón está en la alegría” (Francisco, 16/12/2018).

Oración sobre la ofrendas

Acepta, Señor, el admirable sacrificio de tu Hijo, y, al participar de estos santos misterios, permítenos recibir los bienes que la fe nos alienta a esperar. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Lc 1, 31

Dijo el Ángel a María: “Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús”.


Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, protege a los que has alimentado con el pan de la Eucaristía, y al deleitarnos con estos sagrados misterios, haz que gocemos de la paz verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 21 de Diciembre de 2019

21 de diciembre.
Feria privilegiada de Adviento.
Morado.

Antífona de entrada           Cf. Is 7, 14; 8, 10

Ya viene el Señor poderoso, y será llamado Emmanuel, porque Dios está con nosotros.


Oración colecta     

Escucha con bondad, Padre, la plegaria de tu pueblo, y ya que nos alegramos por la encarnación de tu Hijo único, concédenos alcanzar el premio de la vida eterna cuando él vuelva en la majestad de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Cant 2, 8-14


Lectura del Cantar de los Cantares.

¡La voz de mi amado! Ahí viene, saltando por las montañas, brincando por las colinas. Mi amado es como una gacela, como un ciervo joven. Ahí está: se detiene detrás de nuestro muro; mira por la ventana, espía por el enrejado. Habla mi amado, y me dice: “¡Levántate, amada mía, y ven, hermosa mía! Porque ya pasó el invierno, cesaron y se fueron las lluvias. Aparecieron las flores sobre la tierra, llegó el tiempo de las canciones, y se oye en nuestra tierra el arrullo de la tórtola. La higuera dio sus primeros frutos, y las viñas en flor exhalan su perfume. ¡Levántate, amada mía, y ven, hermosa mía! Paloma mía, que anidas en las grietas de las rocas, en lugares escarpados, muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz; porque tu voz es suave y es hermoso tu semblante”.

Palabra de Dios.


Comentario

Hoy el amado, el Señor, nos mira con el mismo amor con que mira a esta mujer y nos invita a levantarnos, a salir de nuestra inercia. El Señor ve “nuestras bellezas”, nuestros talentos y capacidades, y quiere que nosotros también las reconozcamos para responder a nuestra vocación y misión.


Salmo Sal 32, 2-3. 11-12. 20-21


R. ¡Aclamen, justos, al Señor!

Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas; entonen para él un canto nuevo, toquen con arte, profiriendo aclamaciones. R.

El designio del Señor permanece para siempre, y sus planes, a lo largo de las generaciones. ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia! R.

Nuestra alma espera en el Señor: Él es nuestra ayuda y nuestro escudo. Nuestro corazón se regocija en él: nosotros confiamos en su santo Nombre. R.


Aleluya         

Aleluya. Emanuel, Rey y Legislador nuestro, ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro. Aleluya.


Evangelio      Lc 1, 39-45


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Durante su embarazo, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”.

Palabra del Señor.


Comentario

María sale para servir a Isabel, una mujer necesitada de asistencia. Y será ella la primera que reconozca lo que María tiene en su vientre y en su corazón. Son los necesitados los que tienen que ver en nosotros que portamos a Jesús, y que lo más importante es lo que entregamos y no nosotros mismos.

Oración sobre la ofrendas

Padre de bondad, acepta los dones que misericordiosamente has dado a tu Iglesia y, con tu poder, conviertes en sacramento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Lc 1, 45

Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor.


Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, que la participación en estos divinos misterios proteja continuamente a tu pueblo, para que, entregado plenamente a tu servicio, goce con abundancia la salvación del alma y del cuerpo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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