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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Lunes 27/05
Martes 28/05
Miércoles 29/05
Jueves 30/05
Viernes 31/05
Sábado 01/06
Lunes 27 de Mayo de 2019

De la feria. Blanco.
San Agustín de Canterbury, obispo. Blanco.

Agustín era un monje benedictino del monasterio san Andrés (Roma), que fue enviado por el papa Gregorio Magno con el encargo de misionar en Inglaterra. El trabajo del monje tuvo muchos frutos. Primero fue nombrado abad del convento benedictino, luego obispo de la Galia y, finalmente, arzobispo primado de Inglaterra. Murió el 26 de mayo del 604 y fue enterrado en Cantórbery, en la iglesia que lleva su nombre.

Antífona de entrada           Rom 6, 9

Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre él. Aleluya.


Oración colecta     

Dios misericordioso, concédenos experimentar en todo tiempo los frutos del misterio pascual que hoy celebramos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien de san Agustín

Dios nuestro, por la predicación del obispo san Agustín de Cantorbery llevaste al conocimiento del Evangelio a los pueblos de Inglaterra; haz que los frutos de sus esfuerzos se mantengan en tu Iglesia con perenne fecundidad. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         Hech 16, 11-15


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, nos embarcamos en Tróade y fuimos derecho a Samotracia, y al día siguiente a Neápolis. De allí fuimos a Filipos, ciudad importante de esta región de Macedonia y colonia romana. Pasamos algunos días en esta ciudad, y el sábado nos dirigimos a las afueras de la misma, a un lugar que estaba a orillas del río, donde suponíamos que se hacía oración. Nos sentamos y dirigimos la palabra a las mujeres que se habían reunido allí. Estaba escuchando una de ellas, llamada Lidia, negociante en púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara las palabras de Pablo. Después de bautizarse, junto con su familia, nos pidió: “Si ustedes consideran que he creído verdaderamente en el Señor, vengan alojarse en mi casa”; y nos obligó a hacerlo.

Palabra de Dios.


Comentario

Es muy lindo, al leer este texto, notar las veces que el autor se presenta como parte testimonial de lo que relata. No cuenta lo que otro vivió, sino lo que él mismo ha vivido. Se trata, seguramente, de una especie de “diario de viaje”, que luego formó parte de este gran libro llamado “Hechos”.


Salmo Sal 149, 1-6a. 9b


R. ¡El Señor ama a su pueblo!

Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. R.

Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes. R.

Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas. Glorifiquen a Dios con sus gargantas; esta es la victoria de todos sus fieles. R.


Aleluya          Jn 15, 26b. 27a

Aleluya. “El Espíritu de la Verdad dará testimonio de mí, y ustedes también dan testimonio”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Jn 15, 26—16, 4


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio. Les he dicho esto para que no se escandalicen. Serán echados de las sinagogas, más aún, llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios. Y los tratarán así porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Les he advertido esto para que cuando llegue esa hora, recuerden que ya lo había dicho. No les dije estas cosas desde el principio, porque yo estaba con ustedes”.

Palabra del Señor.


Comentario

Las palabras de Jesús no prometen privilegios, ni poderes ni seguridades. Solo prometen la presencia y la asistencia del Espíritu Santo. ¿Somos capaces de asumir este estilo de vida?

Oración sobre las ofrendas         

Recibe, Señor, las ofrendas de tu Iglesia desbordante de alegría, y después de haberle concedido el motivo de un gozo tan grande, concédele participar de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Jn 20, 19

Jesús, poniéndose en medio de sus discípulos les dijo: “La paz esté con ustedes”. Aleluya.


Oración después de la comunión

Padre, mira con bondad a tu pueblo y, ya que lo has renovado con los sacramentos de la vida eterna, concédele alcanzar la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 28 de Mayo de 2019

De la feria. Blanco.

Antífona de entrada           Apoc 19, 7. 6

Alegrémonos, regocijémonos y demos gloria a Dios, porque el Señor, nuestro Dios, el Todopoderoso, ha establecido su reino. Aleluya.


Oración colecta     

Dios omnipotente y misericordioso, concédenos participar realmente de la resurrección de Cristo tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Hech 16, 22-34


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En Filipos, la multitud se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados les hicieron arrancar la ropa y ordenaron que los azotaran. Después de haberlos golpeado despiadadamente, los encerraron en la prisión, ordenando al carcelero que los vigilara con mucho cuidado. Habiendo recibido esta orden, el carcelero los encerró en una celda interior y les sujetó los pies en el cepo. Cerca de la medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban las alabanzas de Dios, mientras los otros prisioneros los escuchaban. De pronto, la tierra comenzó a temblar tan violentamente que se conmovieron los cimientos de la cárcel y, en un instante, todas las puertas se abrieron y las cadenas de los prisioneros se soltaron. El carcelero se despertó sobresaltado y, al ver abiertas las puertas de la prisión, desenvainó su espada con la intención de matarse, creyendo que los prisioneros se habían escapado. Pero Pablo le gritó: “No te hagas ningún mal, estamos todos aquí”. El carcelero pidió unas antorchas, entró precipitadamente en la celda y, temblando, se echó a los pies de Pablo y de Silas. Luego los hizo salir y les preguntó: “Señores, ¿qué debo hacer para alcanzar la salvación?”. Ellos le respondieron: “Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y toda tu familia”. En seguida le anunciaron la Palabra del Señor, a él y a todos los de su casa. A esa misma hora de la noche, el carcelero los atendió y curó sus llagas. Inmediatamente después, fue bautizado junto con toda su familia. Luego los hizo subir a su casa y preparó la mesa para festejar con los suyos la alegría de haber creído en Dios.

Palabra de Dios.


Comentario

Nada impide el anuncio del Evangelio, y no hay situación que lo apague o lo pueda ocultar, ni poder que pueda callarlo o ponerle cadenas. Y eso nos llena de alegría y fuerza para no desistir nunca.


Salmo Sal 137, 1-3. 7c-8


R. ¡Tu derecha me salva, Señor!

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, te cantaré en presencia de los ángeles. Me postraré ante tu santo Templo y daré gracias a tu Nombre. R.

Daré gracias a tu Nombre por tu amor y tu fidelidad, porque tu promesa ha superado tu renombre. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. R.

Tu derecha me salva. El Señor lo hará todo por mí. Tu amor es eterno, Señor, ¡no abandones la obra de tus manos! R.


Aleluya          Cf. Jn 16, 7. 13

Aleluya. “Les enviaré el Espíritu de la Verdad; él les hará conocer toda la verdad”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Jn 16, 5-11


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: ‘¿A dónde vas?’. Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré. Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio. El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado”.

Palabra del Señor.


Comentario

En esta especie de “juego de palabras”, Jesús revela que debe irse para poder enviar al Espíritu. Y gracias a esta presencia, el pecado quedará revelado a la vista de todos. En esta situación, el cristiano debería ser capaz, justamente, de señalar el pecado que hay en el mundo.

Oración sobre las ofrendas         

Señor Dios, por estos misterios pascuales concédenos ser constantes en la acción de gracias, para que la continua eficacia de tu obra redentora sea fuente de inagotable alegría. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona       Cf. Lc 24, 46. 26

El Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos, para entrar en su gloria. Aleluya.


Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, escucha nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos ayude en la vida presente y nos alcance las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Miércoles 29 de Mayo de 2019

De la feria. Blanco.
San Pablo VI, papa. Blanco. 

Giovanni Battista Montini nació el 26 de septiembre de 1897 en Concesio, Brescia. Fue ordenado presbítero el 29 de mayo de 1920. Desempeñó gran parte de su ministerio al servicio de la Sede Apostólica y luego como Arzobispo de Milán. Fue elegido Papa en junio de 1963 adoptando el nombre de Pablo VI. Tomó las riendas del Concilio Vaticano II y lo llevó a feliz término, promoviendo diversas reformas al interno y externo de la Iglesia, en la Liturgia, a través del diálogo ecuménico y el anuncio del Evangelio para la humanidad contemporánea. Murió el 6 de agosto de 1978.

Antífona de entrada           Sal. 17, 50; 21, 23

Te alabaré entre las naciones, Señor, y anunciaré tu Nombre a mis hermanos. Aleluya.


Oración colecta     

Te pedimos, Padre, que así como celebramos en la fe la fiesta de la resurrección de tu Hijo, podamos también alegrarnos con todos los santos cuando él vuelva en su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.




Lectura          Hech 17, 15. 22—18, 1


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Los que acompañaban a Pablo lo condujeron hasta Atenas, y luego volvieron con la orden de que Silas y Timoteo se reunieran con él lo más pronto posible. Pablo, de pie, en medio del Areópago, dijo: “Atenienses, veo que ustedes son, desde todo punto de vista, los más religiosos de todos los hombres. En efecto, mientras me paseaba mirando los monumentos sagrados que ustedes tienen, encontré entre otras cosas un altar con esta inscripción: ‘Al dios desconocido’. Ahora, yo vengo a anunciarles eso que ustedes adoran sin conocer. El Dios que ha hecho el mundo y todo lo que hay en él no habita en templos hechos por manos de hombre, porque es el Señor del cielo y de la tierra. Tampoco puede ser servido por manos humanas como si tuviera necesidad de algo, ya que él da a todos la vida, el aliento y todas las cosas. Él hizo salir de un solo principio a todo el género humano para que habite sobre toda la tierra, y señaló de antemano a cada pueblo sus épocas y sus fronteras, para que ellos busquen a Dios, aunque sea a tientas, y puedan encontrarlo. Porque en realidad, él no está lejos de cada uno de nosotros. En efecto, en él vivimos, nos movemos y existimos, como muy bien lo dijeron algunos poetas de ustedes: ‘Nosotros somos también de su raza’. Y si nosotros somos de la raza de Dios, no debemos creer que la divinidad es semejante al oro, la plata o la piedra, trabajados por el arte y el genio del hombre. Pero ha llegado el momento en que Dios, pasando por alto el tiempo de la ignorancia, manda a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan. Porque él ha establecido un día para juzgar al universo con justicia, por medio de un Hombre que él ha destinado y acreditado delante de todos, haciéndolo resucitar de entre los muertos”. Al oír las palabras “resurrección de los muertos”, unos se burlaban y otros decían: “Otro día te oiremos hablar sobre esto”. Así fue cómo Pablo se alejó de ellos. Sin embargo, algunos lo siguieron y abrazaron la fe. Entre ellos, estaban Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos otros. Después de esto, Pablo dejó Atenas y fue a Corinto.

Palabra de Dios.


Comentario

Pablo no teme asumir las categorías culturales de los lugares por donde pasa para hablar de Jesús. Sabe que puede no ser comprendido, pero no impone categorías. Es necesario conocer esas categorías y anunciar a Cristo desde ese diálogo cultural, para que el anuncio pueda ser comprendido por todos.


Salmo Sal 148, 1-2. 11-14


R. ¡Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria!

Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas; alábenlo, todos sus ángeles, alábenlo, todos sus ejércitos. R.

Los reyes de la tierra y todas las naciones, los príncipes y los gobernantes de la tierra; los ancianos, los jóvenes y los niños, alaben el Nombre del Señor. R.

Alaben el Nombre del Señor. Porque sólo su Nombre es sublime; su majestad está sobre el cielo y la tierra, y él exalta la fuerza de su pueblo. R.

¡A él, la alabanza de todos sus fieles, y de Israel, el pueblo de sus amigos! R.


Aleluya          Jn 14, 16

Aleluya. “Yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Jn 16, 12-15


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: ‘Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes’”.

Palabra del Señor.


Comentario

“¿Cuál es, entonces, la acción del Espíritu Santo en nuestra vida y en la vida de la Iglesia para guiarnos a la verdad? Ante todo, recuerda e imprime en el corazón de los creyentes las palabras que dijo Jesús, y, precisamente a través de tales palabras, la ley de Dios –como habían anunciado los profetas del Antiguo Testamento– se inscribe en nuestro corazón y se convierte en nosotros en principio de valoración en las opciones y de guía en las acciones cotidianas; se convierte en principio de vida” (Francisco, 15/5/2013).

Oración sobre las ofrendas         

Dios nuestro, que por este santo sacrificio nos concedes participar de tu vida divina, te pedimos que así como hemos conocido tu verdad, vivamos de acuerdo con ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Jn 15, 16. 19

Dice el Señor: “Yo los elegí del mundo y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”. Aleluya.


Oración después de la comunión

Padre, ayuda con bondad a tu pueblo que has alimentado con los sacramentos celestiales; concédele apartarse del pecado y comenzar una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 30 de Mayo de 2019

De la feria. Blanco.

Antífona de entrada           Cf. Sal 67, 8-9. 20

Señor, cuando saliste al frente de tu pueblo, abriéndole camino y conviviendo con él, tembló la tierra y el cielo dejó caer su lluvia. Aleluya.


Oración colecta     

Dios nuestro, que hiciste a tu pueblo partícipe de tu redención, concédenos la gracia de alegrarnos profundamente por la resurrección del Señor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura          Hech 18, 1-8


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Pablo dejó Atenas y fue a Corinto. Allí encontró a un judío llamado Aquila, originario del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer Priscila, a raíz de un edicto de Claudio que obligaba a todos los judíos a salir de Roma. Pablo fue a verlos, y como ejercía el mismo oficio, se alojó en su casa y trabajaba con ellos haciendo tiendas de campaña. Todos los sábados, Pablo discutía en la sinagoga y trataba de persuadir tanto a los judíos como a los paganos. Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por entero a la predicación de la Palabra, dando testimonio a los judíos de que Jesús es el Mesías. Pero como ellos lo contradecían y lo injuriaban, sacudió su manto en señal de protesta, diciendo: “Que la sangre de ustedes caiga sobre sus cabezas. Yo soy inocente de eso; en adelante me dedicaré a los paganos”. Entonces, alejándose de allí, fue a la casa de un tal Ticio Justo, uno de los que adoraban a Dios y cuya casa lindaba con la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia. También muchos habitantes de Corinto, que habían escuchado a Pablo, abrazaron la fe y se hicieron bautizar.

Palabra de Dios.


Comentario

Hagamos un breve ejercicio: releamos el texto y, si es posible, subrayemos o marquemos cada vez que encontremos un nombre. ¿Son muchos, verdad? ¡Y en tan poco espacio! Para el autor de este relato las comunidades se componen de hombres y mujeres, y los nombra; nombra sus casas, sus trabajos, sus caminos de fe. No son anónimos, son hermanos.


Salmo Sal 97, 1-4


R. ¡El Señor reveló su victoria a las naciones!

Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.


Aleluya          Cf. Jn 14, 18

Aleluya. “No los dejaré huérfanos; me voy y volveré a ustedes, y se alegrará su corazón”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Jn 16, 16-20


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver”. Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: “¿Qué significa esto que nos dice: ‘Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’? ¿Y qué significa: ‘Yo me voy al Padre’?”. Decían: “¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir”. Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: “Ustedes se preguntan entre si qué significan mis palabras: ‘Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’. Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo”.

Palabra del Señor.


Comentario

En un juego de aparentes contradicciones, Jesús quiere mostrar que “este tiempo” dará lugar a otro. Mientras que “este tiempo” está marcado por la tristeza, el otro será la alegría colmada. Es que la realidad presente no es definitiva, sino que se abre a la plenitud de una alegría que no podemos imaginar.

Oración sobre las ofrendas         

Lleguen hasta ti, Señor, nuestras oraciones junto con estas ofrendas, para que, purificados por tu gracia, recibamos el sacramento de tu inmensa bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Mt 28, 20

Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo. Aleluya.


Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, que nos haces renacer a la vida eterna por la resurrección de Cristo, concédenos que los sacramentos pascuales den fruto abundante en nosotros, e infunde en nuestros corazones la fuerza de este alimento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 31 de Mayo de 2019

La Visitación de Santa María Virgen
Fiesta. Blanco.

En el calendario promulgado por san Pablo VI en 1969, se ha colocado esta fiesta el 31 de mayo por las siguientes razones: estar situada entre la fiesta de la Anunciación del Señor y la de san Juan Bautista y, por lo mismo, en un lugar muy en armonía con el relato evangélico; y culminar con ese día el mes dedicado de modo especial al culto de María, al menos en Europa.

Antífona de entrada           Cf. Sal 65, 16

Vengan a y escuchen los que temen al Señor, yo les contaré lo que el Señor hizo por mí.


Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, que inspiraste a la Virgen María, cuando llevaba en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a Isabel, concédenos que, dóciles al Espíritu Santo, podamos proclamar siempre con ella tu grandeza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Sof 3, 14-18


Lectura de la profecía de Sofonías.

¡Grita de alegría, hija de Sión! ¡Aclama, Israel! ¡Alégrate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén! El Señor ha retirado las sentencias que pesaban sobre ti y ha expulsado a tus enemigos. El Rey de Israel, el Señor, está en medio de ti: ya no temerás ningún mal. Aquel día, se dirá a Jerusalén: ¡No temas, Sión, que no desfallezcan tus manos! ¡El Señor, tu Dios, está en medio de ti, es un guerrero victorioso! Él exulta de alegría a causa de ti, te renueva con su amor y lanza por ti gritos de alegría, como en los días de fiesta. Yo aparté de ti la desgracia, para que no cargues más con el oprobio.

Palabra de Dios.


Comentario

Las palabras que utiliza el profeta hablan de la alegría y el gozo del fin de los tiempos. Estos son los tiempos de la salvación, en los que por fin Dios es reconocido por todos y vive en medio de toda la humanidad.


O bien:            Rom 12, 9-16b


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Amen con sinceridad. Tengan horror del mal y pasión por el bien. Ámense cordialmente con amor fraterno, estimando a los otros como más dignos. Con solicitud incansable y fervor de espíritu, sirvan al Señor. Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración. Consideren como propias las necesidades de los santos y practiquen generosamente la hospitalidad. Bendigan a los que los persiguen, bendigan y no maldigan nunca. Alégrense con los que están alegres, y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros, no quieran sobresalir, pónganse a la altura de los más humildes.

Palabra de Dios.


Salmo [Sal] Is 12, 2-3. 4b-6


R. ¡Es grande en medio de ti el Santo de Israel!

Este es el Dios de mi salvación: yo tengo confianza y no temo, porque el Señor es mi fuerza y mi protección; él fue mi salvación. Sacarán agua con alegría de las fuentes de la salvación. R.

Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, anuncien entre los pueblos sus proezas, proclamen qué sublime es su Nombre. R.

Canten al Señor, porque ha hecho algo grandioso: ¡que sea, conocido en toda la tierra! ¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión, porque es grande en medio de ti el Santo de Israel! R.


Aleluya          Cf. Lc 1, 45

Aleluya. Feliz de ti, Virgen María, por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor. Aleluya.


Evangelio      Lc 1, 39-56


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”. María dijo entonces: “Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. Su Nombre es santo, y su misericordia se extiende de generación en generación sobre los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó del trono a los poderosos, y elevó a los humildes, colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia –como lo había prometido a nuestros padres– en favor de Abraham y de su descendencia para siempre”. María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa.

Palabra del Señor.


Comentario

Una mujer embarazada fue a ayudar a una pariente. Así María hoy nos enseña a compartir la vida en una actitud de servicio. Ella nos enseña a servir más allá de nuestras ocupaciones o dificultades, a no poner excusas y a responder a lo que se necesita. Y no hay que dilatar la atención al necesitado. Ella sabe que no puede esperar a “que nazca el niño” para ayudar a su pariente, porque ya sería tarde. La atención es ahora, cuando la necesidad se muestra.

Oración sobre las ofrendas         

Señor nuestro, recibe con agrado este sacrificio de salvación que te ofrecemos, así como aceptaste el servicio de caridad de la Madre de tu Hijo unigénito. Que vive y reina por los siglos de los siglos.


Antífona de comunión        Lc 1, 48-49

Todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: su nombre es santo.


Oración después de la comunión

Dios nuestro, concede a tu Iglesia proclamar tu grandeza, pues hiciste grandes cosas en tus fieles; y te pedimos que tu pueblo sepa encontrar, en este sacramento, al mismo Cristo viviente, cuya presencia Juan Bautista presintió con alegría. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
Sábado 01 de Junio de 2019

San Justino, mártir.
Memoria. Rojo.

Justino nació en el siglo II, en la antigua Samaria, en el seno de una familia pagana. Dedicó su gran capacidad de reflexión a la filosofía. Pero también descubrió que la razón no podía satisfacer su alma, en búsqueda de respuestas más vitales y duraderas. Se convirtió al cristianismo a los treinta años de edad. Fue autor de una gran cantidad de obras, entre las que se encuentran Apologías y Diálogos con Trifón. Se negó a entregar sacrificios para los dioses, y murió mártir.


Agenda: Día internacional de la infancia

Antífona de entrada           Cf. Sal 118, 85. 46

Los malvados dijeron cosas vanas de mí, ignorando tu ley; pero yo daba testimonio de ti delante de los reyes, y no me avergonzaba.


Oración colecta     

Dios todopoderoso, que enseñaste al mártir san Justino la ciencia incomparable de Jesucristo, por la locura de la cruz, concédenos por su intercesión que, rechazando los engaños del error, obtengamos la firmeza de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Hech 18, 23-28


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Después de haber permanecido un tiempo en Antioquía, Pablo partió de nuevo y recorrió sucesivamente la región de Galacia y la Frigia, animando a todos los discípulos. Un judío llamado Apolo, originario de Alejandría, había llegado a Éfeso. Era un hombre elocuente y versado en las Escrituras. Había sido iniciado en el Camino del Señor y, lleno de fervor, exponía y enseñaba con precisión lo que se refiere a Jesús, aunque no conocía otro bautismo más que el de Juan Bautista. Comenzó a hablar con decisión en la sina­goga. Después de oírlo, Priscila y Aquila lo llevaron con ellos y le explicaron más exactamente el Camino de Dios. Como él pensaba ir a Acaya, los hermanos lo alentaron, y escribieron a los discípulos para que lo recibieran de la mejor manera posible. Desde que llegó a Corinto fue de gran ayuda, por la gracia de Dios, para aquellos que habían abrazado la fe, por­que refutaba vigorosamente a los judíos en público, demostrando por medio de las Escrituras que Jesús es el Mesías.

Palabra de Dios.


Comentario

Apolo, siendo ya un gran predicador, se deja enseñar. Priscilla y Aquila ejercen el rol de matrimonio catequista. Ellos están atentos, como verdaderos pastores que velan por el bien de la comunidad y hacen crecer a todos en la verdad integral del Evangelio.


Salmo Sal 46, 2-3. 8-10


R. ¡El Señor es el Rey de toda la tierra!

Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.

El Señor es el Rey de toda la tierra, cán­tenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones, el Señor se sienta en su trono sagrado. R.

Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: del Señor son los poderosos de la tierra, y él se ha elevado inmensamente. R.


Aleluya          Jn 16, 28

Aleluya. Salí del Padre y vine al mun­do. Ahora dejo el mundo y voy al Padre. Aleluya.


Evangelio      Jn 16, 23b-28


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta. Les he dicho todo esto por medio de parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de pa­rábolas, sino que les hablaré claramente del Padre. Aquel día ustedes pedirán en mi Nombre; y no será necesario que yo ruegue al Padre por ustedes, ya que él mismo los ama, porque ustedes me aman y han creído que yo vengo de Dios. Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre”.

Palabra del Señor.


Comentario

Jesús y el Padre viven en el gozo de amarse mutuamente. Y basta que nosotros lo pidamos para que ese gozo nos sea concedido. Pidamos entonces con confianza, y la vida divina será realidad en nuestra sencilla experiencia cotidiana.

Oración sobre las ofrendas         

Concédenos, Señor, celebrar dignamente estos misterios que con tanta valentía defendió san Justino. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. 1Cor 2, 2

No quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado.


Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, por este alimento celestial recibido, que, siguiendo las enseñanzas de san Justino, vivamos en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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