Facebook Twitter Google + YouTube  Argentina   Argentina 
Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Miércoles 22/02
Jueves 23/02
Viernes 24/02
Sábado 25/02
Domingo 26/02
Lunes 27/02
Miércoles 22 de Febrero de 2017

La Cátedra del apóstol san Pedro

(F). Blanco.


“Cátedra” significa sede fija. En el ámbito académico, se habla de una “cátedra” como el lugar desde donde se imparte la enseñanza. En esta fiesta recordamos que Jesús le dejó a san Pedro, y en él a toda la Iglesia, la misión de enseñar. Esa enseñanza constituye el Magisterio de la Iglesia, que de manera dinámica sigue transmitiendo el mensaje de Jesús. Para Pedro y sus sucesores, esta tarea no constituye un privilegio sino una función que deben cumplir, al servicio de todo el pueblo de Dios.

Antífona de entrada         cf. Lc 22, 32

El Señor dijo a Pedro: “Yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, después que hayas vuelto, confirma a tus hermanos”.

Oración colecta    

Dios todopoderoso, te pedimos que ninguna tribulación nos perturbe ya que nos has edificado sobre la piedra de la confesión apostólica. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Ped 5, 1-4

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: Exhorto a los presbíteros que están entre ustedes, siendo yo presbítero como ellos y testigo de los sufrimientos de Cristo y copartícipe de la gloria que va a ser revelada. Apacienten el rebaño de Dios, que les ha sido confiado; velen por él, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios; no por un interés mezquino, sino con abnegación; no pretendiendo dominar a los que les han sido encomendados, sino siendo de corazón ejemplo para el rebaño. Y cuando llegue el Jefe de los pastores, recibirán la corona imperecedera de gloria.

Palabra de Dios.

Comentario

La tarea del pastor es velar por las ovejas que le han sido encomendadas, imitando en todo al buen Pastor. Por eso se exige que la tarea se haga en forma desinteresada y generosa, y con esto el pueblo de Dios se mantendrá fiel hasta la venida de Jesucristo.


Sal 22, 1-6

R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas: me guía por el recto sendero, por amor de su nombre. R.

Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

Aleluya        Mt 16, 18

Aleluya. Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Aleluya.

Evangelio     Mt 16, 13-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes –les preguntó–, ¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.

Palabra del Señor.

Comentario

“Mateo es el único evangelista que utiliza la palabra ‘Iglesia’ (en griego ekklesía), un modo de designar a la asamblea. Aquí se refiere a la asamblea que prolongará al grupo reunido alrededor de Jesús durante su vida terrena y se reunirá posteriormente en torno en Cristo resucitado. De esta manera, la imagen del edificio erigido por Cristo se entrecruza con la de una comunidad reunida para el culto” (A. Levoratti, Evangelio según San Mateo, en Comentario Bíblico Latinoamericano, Ed. Verbo Divino).

Oración sobre las ofrendas       

Acepta con bondad, Señor, las oraciones y ofrendas de tu Iglesia para que alcance la vida eterna, guiada por el apóstol Pedro, cuyo magisterio la mantiene en la integridad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       cf. Mt 16, 16. 18

Pedro dijo a Jesús: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”.

Oración después de la comunión

Dios y Padre nuestro, que en la celebración del apóstol san Pedro nos alimentaste con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, haz que este misterio de redención sea para nosotros sacramento de unidad y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 23 de Febrero de 2017

San Policarpo, obispo y mártir

(MO). Rojo.


Policarpo fue obispo de Esmirna (Turquía), un verdadero pastor que guió y enseñó a los fieles. En medio de las persecuciones, escribió una carta a los cristianos de Filipos donde habla del “martirio de la cruz”. En su ciudad, Esmirna, fue hecho prisionero por una turba de gente que pedía: “Policarpo a la hoguera”. Llevado ante el tribunal, se proclamó cristiano y fue condenado a morir en la hoguera, en el año 155. Se conservan los relatos de su prendimiento, juicio y martirio, los cuales constituyen un importante testimonio para ver cómo se llevó adelante la persecución del Imperio Romano contra los cristianos. Esta persecución no solamente fue dirigida por las autoridades, sino que también fue apoyada por muchas personas de la “buena sociedad” romana, que despreciaba a los cristianos por su estilo de vida.

Antífona de entrada        

Este santo combatió hasta la muerte en defensa de la ley de Dios y no temió las amenazas de los impíos: estaba arraigado sobre roca firme.

Oración colecta    

Dios y Señor de todo lo creado, que asociaste al obispo san Policarpo al número de los mártires, concédenos, por su intercesión, que participando con él en la pasión de Cristo resucitemos por el Espíritu Santo para la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ecli 5, 1-8

Lectura del libro del Eclesiástico.

No te fíes de tus riquezas ni digas: “Con esto me basta”. No dejes que tu deseo y tu fuerza te lleven a obrar según tus caprichos. No digas: “¿Quién podrá dominarme?”, porque el Señor da a cada uno su merecido. No digas: “Pequé, ¿y qué me sucedió?”, porque el Señor es paciente. No estés tan seguro del perdón, mientras cometes un pecado tras otro. No digas: “Su compasión es grande; él perdonará la multitud de mis pecados”, porque en él está la misericordia, pero también la ira, y su indignación recae sobre los pecadores. No tardes en volver al Señor, dejando pasar un día tras otro, porque la ira del Señor irrumpirá súbitamente y perecerás en el momento del castigo. No te fíes de las riquezas adquiridas injustamente: de nada te servirán en el día de la desgracia.

Palabra de Dios.

Comentario

El pasaje reúne dos enseñanzas. Por un lado, advierte que no debemos poner la seguridad en las riquezas. Este mensaje es similar al que enseña Jesús cuando nos dice: “Donde está tu tesoro estará tu corazón” (Mt 6, 21). La otra enseñanza amonesta para no perseverar en el pecado y estar prontos a convertirnos. Su estilo recuerda la predicación de Juan Bautista, que exigía la conversión urgente.


Sal 1, 1-4. 6

R. ¡Feliz el que pone su confianza en el Señor!

¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche! R.

Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien. R.

No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento, porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. R.

Aleluya        cf. 1Tes 2,13

Aleluya. Reciban la Palabra de Dios, no como palabra humana, sino como lo que es realmente, como Palabra de Dios. Aleluya.

Evangelio     Mc 9, 41-50

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo. Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar. Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos al infierno, al fuego inextinguible. Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies al infierno. Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. Porque cada uno será salado por el fuego. La sal es una cosa excelente, pero si se vuelve insípida, ¿con qué la volverán a salar? Que haya sal en ustedes mismos y vivan en paz unos con otros".

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús nos amonesta para que nos cuidemos de no caer en pecado: “Si tu mano es ocasión...”. Pero el Maestro es mucho más tajante cuando se trata de no dar ocasión de pecado a los más pequeños, es decir, no escandalizarlos. Es hora de quitar el pecado y poner sal en la vida. Así, la comunidad se estimula y se protege, teniendo especial cuidado por los más pequeños y débiles.

Oración sobre las ofrendas       

Santifica con tu bendición estos dones que te ofrecemos, Señor, y, por ellos, enciende en nosotros la llama de aquel amor por el cual san Policarpo venció los tormentos del martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       cf. Mt 10, 39

Dice el Señor: “El que pierda su vida por mí, la encontrará”.

Oración después de la comunión

Señor nuestro, que los sacramentos recibidos nos concedan aquella fortaleza que dio a tu mártir san Policarpo la fidelidad en tu servicio y la victoria en su pasión. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Viernes 24 de Febrero de 2017


De la feria

Verde.


Antífona de entrada         cf. Sal 12, 6

Señor, yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. Cantaré al Señor, porque me ha favorecido.

Oración colecta    

Concédenos, Dios todopoderoso, que, meditando sin cesar las realidades espirituales, llevemos a la práctica, en palabras y obras, cuanto es de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ecli 6, 5-17

Lectura del libro del Eclesiástico.

Las palabras dulces multiplican los amigos y un lenguaje amable favorece las buenas relaciones. Que sean muchos los que te saluden, pero el que te aconseja, sea uno entre mil. Si ganas un amigo, gánalo en la prueba, y no le des confianza demasiado pronto. Porque hay amigos ocasionales, que dejan de serlo en el día de tu aflicción. Hay amigos que se vuelven enemigos, y para avergonzarte, revelan el motivo de la disputa. Hay amigos que comparten tu mesa y dejan de serlo en el día de la aflicción. Mientras te vaya bien, serán como tú mismo y hablarán abiertamente con tus servidores; pero si te va mal, se pondrán contra ti y se esconderán de tu vista. Sepárate de tus enemigos y sé precavido con tus amigos. Un amigo fiel es un refugio seguro: el que lo encuentra ha encontrado un tesoro. Un amigo fiel no tiene precio, no hay manera de estimar su valor. Un amigo fiel es un bálsamo de vida, que encuentran los que temen al Señor. El que teme al Señor encamina bien su amistad, porque como es él, así también será su amigo.

Palabra de Dios.

Comentario

Dediquemos las bellas palabras del sabio a nuestros amigos y amigas. Demos gracias a Dios por estos tesoros que nos ha puesto en el camino de la vida. Y pidamos al Espíritu Santo que él oriente nuestro cariño y nuestra amistad.


Sal 118, 12. 16. 18. 27. 34-35

R. ¡Condúceme por la senda de tus mandamientos, Señor!

Tú eres bendito, Señor: enséñame tus preceptos. Mi alegría está en tus preceptos: no me olvidaré de tu palabra. R.

Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu ley. Instrúyeme en el camino de tus leyes, y yo meditaré tus maravillas. R.

Instrúyeme, para que observe tu ley y la cumpla de todo corazón. Condúceme por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo puesta mi alegría. R.

Aleluya        cf. Jn 17, 17ba

Aleluya. Tu palabra, Señor, es verdad; conságranos en la verdad. Aleluya.

Evangelio     Mc 10, 1-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán. Se reunió nuevamente la multitud alrededor de él y, como de costumbre, les estuvo enseñando una vez más. Se acercaron a Jesús algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: “¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?”. Él les respondió: “¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?”. Ellos dijeron: “Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella”. Entonces Jesús les respondió: “Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio de la creación, “Dios los hizo varón y mujer”. “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, y los dos no serán sino una sola carne”. De manera que ya no son dos, “sino una sola carne”. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido”. Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto. Él les dijo: “El que se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio contra aquélla; y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio”.

Palabra del Señor.

Comentario

La interpretación farisea permitía, de manera unilateral, que el marido repudiara a su mujer. Se discutía mucho en las escuelas de los distintos maestros sobre cuáles podían ser los motivos para repudiar, desde los más graves hasta los más leves. Jesús se pone al margen de estas disquisiciones. Jesús quiere destacar el proyecto original de Dios, donde no había privilegios unilaterales para una de las partes, sino la unión en paz e igualdad.

Oración sobre las ofrendas       

Al celebrar estos misterios con la debida reverencia, te suplicamos, Señor, que los dones ofrecidos para tu gloria nos obtengan la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       Sal 9, 2-3

Proclamaré todas tus maravillas; quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.

O bien:         Jn 11, 27

Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos alcanzar la salvación eterna, cuyo anticipo hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 25 de Febrero de 2017


Misa a elección:

Feria. Verde.
Beata María Ludovica de Angélis, virgen. (ML). Blanco.
Santa María en sábado. (ML). Blanco.


Antífona de entrada        

Floreció el tronco de Jesé: La Virgen concibió a Dios y al hombre; Dios restituyó la paz para reconciliar en sí el cielo y la tierra.

Oración colecta     de la Virgen María

Te suplicamos, Dios nuestro, que nos ayude la gloriosa intercesión de la santísima Virgen María, y, librándonos de todo peligro, nos concedas vivir en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:          de la beata María Ludovica de Angélis, virgen

Padre Santo, tu hija la beata María Ludovica ha gastado su vida continuando el ministerio de misericordia de Cristo, que pasó haciendo el bien; concédenos, al invocar su intercesión, que podamos servirte en cada uno de nuestros hermanos necesitados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ecli 17, 1-15

Lectura del libro del Eclesiástico.

El Señor creó al hombre de la tierra y lo hace volver de nuevo a ella. Le señaló un número de días y un tiempo determinado, y puso bajo su dominio las cosas de la tierra. Lo revistió de una fuerza semejante a la suya y lo hizo según su propia imagen. Hizo que todos los vivientes lo temieran, para que él dominara las fieras y los pájaros. Le dio una lengua, ojos y oídos, el poder de discernir y un corazón para pensar. Él colmó a los hombres de saber y entendimiento, y les mostró el bien y el mal. Les infundió su propia luz, para manifestarles la grandeza de sus obras, y les permitió gloriarse eternamente de sus maravillas: así alabarán su Nombre santo, proclamando la grandeza de sus obras. Les concedió además la ciencia y les dio como herencia una Ley de vida; estableció con ellos una alianza eterna y les hizo conocer sus decretos. Ellos vieron con sus ojos la grandeza de su gloria y oyeron con sus oídos la gloria de su voz. Él les dijo: “Cuídense de toda injusticia”, y dio a cada uno preceptos acerca del prójimo. Los caminos de los hombres están siempre ante él y no pueden ocultarse a sus ojos.

Palabra de Dios.

Comentario

Este sabio describe la obra maravillosa que Dios ha hecho con cada uno de nosotros. Repasemos estas palabras, pasando las oraciones a primera persona. Donde dice “El Señor creó al hombre” digamos “El Señor me creó a mí”. Y así con todo el poema. De este modo el pasaje se convertirá en una oración que nos acerca más a Dios.


Sal 102, 13-18a

R. ¡El amor del Señor permanece para siempre!

Como un padre cariñoso con sus hijos, así es cariñoso el Señor con sus fieles; él conoce de qué estamos hechos, sabe muy bien que no somos más que polvo. R.

Los días del hombre son como la hierba: él florece como las flores del campo; las roza el viento, y ya no existen más, ni el sitio donde estaban las verá otra vez. R.

Pero el amor del Señor permanece para siempre, y su justicia llega hasta los hijos y los nietos de los que lo temen y observan su Alianza. R.

Aleluya        cf. Mt 11, 25

Aleluya. Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.

Evangelio     Mc 10, 13-16

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Le trajeron unos niños a Jesús para que los tocara, pero los discípulos los reprendieron. Al ver esto, Jesús se enojó y les dijo: “Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño no entrará en él”. Después los abrazó y los bendijo, imponiéndoles las manos.

Palabra del Señor.

Comentario

Los niños pertenecían a la categoría de los impuros, es decir, quienes no eran totalmente aptos para participar del culto. Otra vez, los discípulos muestran su atadura a los criterios imperantes, sin comprender la novedad que trae Jesús. Por eso el Maestro tiene que retarlos y hacerles ver que el Reino sólo se puede recibir como reciben los dones los niños: sin poder alcanzar por ellos mismos lo que necesitan, confían en lo bueno que viene de sus padres.

Oración sobre las ofrendas       

Al celebrar estos misterios con la debida reverencia, te suplicamos, Señor, que los dones ofrecidos para tu gloria nos obtengan la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       Sal 44, 3

La gracia se derramó sobre tus labios, por ello el Señor te ha bendecido para siempre.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos alcanzar la salvación eterna, cuyo anticipo hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 26 de Febrero de 2017

8º domingo durante el año

Verde.


Antífona de entrada         cf. Sal 17,19-20

El Señor fue mi apoyo: Me sacó a un lugar espacioso, me libró, porque me ama.

Oración colecta    

Concédenos, Señor, que los acontecimientos de este mundo se orienten para nuestro bien, según tus designios de paz, y que tu Iglesia se alegre de servirte con entrega y serenidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Is 49, 14-15

Lectura del libro de Isaías.

Sión decía: “El Señor me abandonó, mi Señor se ha olvidado de mí”. ¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!

Palabra de Dios.

Comentario

Dios se presenta como una madre tierna y atenta. Se estremece hasta las entrañas ante nuestras necesidades. Quiere que experimentemos en todo momento su maternal atención. Confiados en este amor reparador, entreguemos nuestras vidas en manos de Dios.


Sal 61, 2-3. 6-9

R. Sólo en Dios descansa mi alma.

Sólo en Dios descansa mi alma, de él me viene la salvación. Sólo él es mi Roca salvadora; él es mi baluarte: nunca vacilaré. R.

Mi salvación y mi gloria están en Dios: Él es mi Roca firme, en Dios está mi refugio. R.

Confíen en Dios constantemente, ustedes, que son su pueblo, desahoguen en él su corazón, porque Dios es nuestro refugio. R.

2ª Lectura    1Cor 4, 1-5

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Los hombres deben considerarnos simplemente como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, lo que se pide a un administrador es que sea fiel. En cuanto a mí, poco me importa que me juzguen ustedes o un tribunal humano; ni siquiera yo mismo me juzgo. Es verdad que mi conciencia nada me reprocha, pero no por eso estoy justificado: mi juez es el Señor. Por eso, no hagan juicios prematuros. Dejen que venga el Señor: Él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas y manifestará las intenciones secretas de los corazones. Entonces, cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda.

Palabra de Dios.

Comentario

Todo evangelizador o misionero debe comprender que no es dueño del mensaje que lleva, sino que es un administrador. Dios nos confía la tarea de anunciar la Buena Noticia de Jesús y de extender el Reino. Nuestra respuesta será la gratitud por su elección y la humildad en el servicio.


Aleluya        Heb 4, 12

Aleluya. La Palabra de Dios es viva y eficaz; discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Aleluya.

Evangelio     Mt 6, 24-34

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Dijo Jesús a sus discípulos: "Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero. Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer o qué van a beber, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros y, sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe! No se inquieten entonces, diciendo: “¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?”. Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan. Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción".

Palabra del Señor.

Comentario

Las palabras de Jesús nos revelan que él elevaba su mente y su corazón al Padre desde cualquier realidad en la que se encontraba. Sus ojos descubren la presencia de Dios a cada paso. Mirar la hermosura de las flores le basta a Jesús para deducir cómo nos ama y nos cuida Dios. Jesús es optimista porque está convencido de que el Padre nos cuida. Sus palabras nos mueven para que dejemos atrás todo temor.

Oración sobre las ofrendas       

Dios nuestro, que nos das lo que debemos ofrecerte y consideras esta ofrenda como un gesto de nuestra devoción hacia ti; te pedimos confiadamente poder alcanzar los premios eternos, ya que nos concedes la fuente del mérito. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       cf. Sal 12, 6

Cantaré al Señor, porque me ha favorecido; alabaré el nombre del Señor Altísimo.

O bien:         cf. Mt 28, 20

“Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Saciados con el alimento de la salvación, te pedimos, Padre de misericordia, que, por este sacramento que recibimos en la tierra, nos hagas participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Lunes 27 de Febrero de 2017


De la feria

Verde.


Antífona de entrada         cf. Sal 17,19-20

El Señor fue mi apoyo: me sacó a un lugar espacioso, me libró, porque me ama.

Oración colecta    

Concédenos, Señor, que los acontecimientos de este mundo se orienten para nuestro bien, según tus designios de paz, y que tu Iglesia se alegre de servirte con entrega y serenidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ecli 17, 24-26. 29

Lectura del libro del Eclesiástico.

A los que se arrepienten, el Señor les permite volver y reconforta a los que perdieron la constancia. Vuelve al Señor y deja de pecar, suplica ante su rostro y deja de ofenderlo. Vuelve al Altísimo, apártate de la injusticia y odia profundamente toda abominación. ¡Qué grande es la generosidad del Señor y su perdón para los que vuelven a él!

Palabra de Dios.

Comentario

La persona sabia no se obstina en el pecado. Sabe reconocer sus faltas y se arrepiente. Y sabe, profundamente, que Dios es bueno y quiere perdonar.


Sal 31, 1-2. 5-7

R. ¡Que los justos se alegren en el Señor!

¡Feliz el que ha sido absuelto de su pecado y liberado de su falta! ¡Feliz el hombre a quien el Señor no le tiene en cuenta las culpas, y en cuyo espíritu no hay doblez! R.

Pero yo reconocí mi pecado, no te escondí mi culpa, pensando: “Confesaré mis faltas al Señor”. ¡Y tú perdonaste mi culpa y mi pecado! R.

Por eso, que todos tus fieles te supliquen en el momento de la angustia; y cuando irrumpan las aguas caudalosas no llegarán hasta ellos. R.

Tú eres mi refugio, tú me libras de los peligros y me colmas con la alegría de la salvación. R.

Aleluya        2Cor 8, 9

Aleluya. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. Aleluya.

Evangelio     Mc 10, 17-27

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús se puso en camino. Un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?”. Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre”. El hombre le respondió: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud”. Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme”. Él, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: “¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!”. Los discípulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jesús continuó diciendo: “Hijos míos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios”. Los discípulos se asombraron aún más y se preguntaban unos a otros: “Entonces, ¿quién podrá salvarse?”. Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: “Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible”.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús sigue en camino. ¿Cómo transitar este itinerario con él? Ciertamente que hay formas variadas, y así lo fueron encarnando muchos hombres y mujeres a lo largo de la historia, con distintos estilos de vida y distintos modelos de santidad. Este hombre rico, buen cumplidor de los mandamientos, intuye que puede haber algo más. Pero sus riquezas fueron un lastre que no le dejaron andar libremente siguiendo a Jesús. El episodio nos invita a revisar nuestro propio caminar, y ser capaces de desprendernos de aquello que nos ata y no nos deja avanzar con alegría en el camino de Jesús.

Oración sobre las ofrendas       

Dios nuestro, que nos das lo que debemos ofrecerte y consideras esta ofrenda como un gesto de nuestra devoción hacia ti; te pedimos confiadamente poder alcanzar los premios eternos, ya que nos concedes la fuente del mérito. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       cf. Sal 12, 6

Cantaré al Señor, porque me ha favorecido; alabaré el nombre del Señor Altísimo.

O bien:         cf. Mt 28, 20

“Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Saciados con el alimento de la salvación, te pedimos, Padre de misericordia, que, por este sacramento que recibimos en la tierra, nos hagas participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


Aplicaciones móviles