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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Viernes 16/11
Sábado 17/11
Domingo 18/11
Lunes 19/11
Martes 20/11
Miércoles 21/11
Viernes 16 de Noviembre de 2018

De la feria. Verde.
Santa Margarita de Escocia. Blanco.

Margarita se casó con el rey de Escocia, Malcom III. Con su vida de oración y de ayuda a los necesitados, fue un ejemplo para toda la Corte y también para la jerarquía de la Iglesia de su reino. Instó a los obispos de Escocia a reunirse en un concilio, fruto del cual se propagó en el pueblo el valor de la Eucaristía y del domingo como día del Señor. Murió en el año 1093.

Antífona de entrada          Cf. Sal 87, 3

Que mi plegaria llegue a tu presencia, Señor; inclina tu oído a mi clamor.


Oración colecta     

Dios todopoderoso y rico en misericordia, aleja de nosotros todos los males, para que, sin impedimentos en el alma y en el cuerpo, cumplamos tu voluntad con libertad de espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:        de santa Margarita de Escocia

Dios nuestro, que infundiste en santa Margarita una admirable caridad hacia los pobres; concédenos, por su intercesión y a ejemplo suyo, que siempre manifestemos ante los hombres la imagen de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         2Jn 4-9


Lectura de la segunda carta de san Juan.

Comunidad elegida: Me he alegrado muchísimo al encontrar a algunos hijos tuyos que viven en la verdad, según el mandamiento que hemos recibido del Padre. Y ahora te ruego: amémonos los unos a los otros. Con lo cual no te comunico un nuevo mandamiento, sino el que tenemos desde el principio. El amor consiste en vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. Y el mandamiento que ustedes han aprendido desde el principio es que vivan en el amor. Porque han invadido el mundo muchos seductores que no confiesan a Jesucristo manifestado en la carne. ¡Ellos son el Seductor y el Anticristo! Ustedes estén alerta para no perder el fruto de sus trabajos, de manera que puedan recibir una perfecta retribución. Todo el que se aventura más allá de la doctrina de Cristo y no permanece en ella no está unido a Dios. En cambio, el que permanece en la doctrina está unido al Padre y también al Hijo.

Palabra de Dios.


Comentario

Llama la atención, al leer la introducción de este escrito, el nombre del destinatario: ”Comunidad Elegida”. Para el autor se trata de un modo de hablar de “la Iglesia”. Porque justamente la palabra griega Iglesia quiere decir Llamada / Elegida. ¿Llamada y Elegida por quién? Por Dios. Por lo tanto, el autor va más allá de considerar a la Iglesia como una institución u organización, la define como “la que Dios ha elegido y por lo tanto llamado”. Y si esto requiere una respuesta: la que es “llamada”, ¿responde? Nosotros, como Iglesia, como elegidos, como llamados, ¿respondemos al Señor que nos llama?


Salmo             Sal 118, 1-2. 10-11. 17-18


R. ¡Felices los que siguen la ley del Señor!

Felices los que van por un camino intachable, los que siguen la ley del Señor. Felices los que cumplen sus prescripciones y lo buscan de todo corazón. R.

Yo te busco de todo corazón: no permitas que me aparte de tus mandamientos. Conservo tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti. R.

Sé bueno con tu servidor, para que yo viva y pueda cumplir tu palabra. Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu ley. R.


Aleluya         Lc 21, 28

Aleluya. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Aleluya.


Evangelio     Lc 17, 26-37


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: “En los días del Hijo del hombre sucederá como en tiempos de Noé. La gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca y llegó el diluvio, que los hizo morir a todos. Sucederá como en tiempos de Lot: se comía y se bebía, se compraba y se vendía, se plantaba y se construía. Pero el día en que Lot salió de Sodoma, cayó del cielo una lluvia de fuego y de azufre que los hizo morir a todos. Lo mismo sucederá el Día en que se manifieste el Hijo del hombre. En ese Día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa no baje a buscarlas. Igualmente, el que esté en el campo no vuelva atrás. Acuérdense de la mujer de Lot. El que trate de salvar su vida la perderá; y el que la pierda la conservará. Les aseguro que en esa noche, de dos que estén en el mismo lecho, uno será llevado y el otro dejado; de dos mujeres que estén moliendo juntas, una será llevada y la otra dejada”. Entonces le preguntaron: “¿Dónde sucederá esto, Señor?”. Jesús les respondió: “Donde esté el cadáver, se juntarán los buitres”.

Palabra del Señor.


Comentario

En los ejemplos que pone Jesús a sus discípulos se destaca una situación de urgencia. Es que el Reino viene en todo momento, de manera sorpresiva. Pero que el Reino llegue de manera sorpresiva y urgente no significa que no haya sido anunciado. Por lo tanto, los discípulos no tenemos excusas ante la venida sorpresiva del Reino: Jesús lo anunció, y nos preparamos para su llegada.

Oración sobre las ofrendas        

Mira con bondad este sacrificio, Señor, y concédenos alcanzar los frutos de la pasión de tu Hijo, que ahora celebramos sacramentalmente. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.


Antífona de comunión        Cf. Sal 22, 1-2

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas y me conduce a las aguas tranquilas.


Oración después de la comunión

Te damos gracias, Padre, por la eucaristía que nos ha alimentado; imploramos tu misericordia para que, por el Espíritu Santo, quienes recibimos la fuerza de lo alto perseveremos fielmente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 17 de Noviembre de 2018
Santos Roque González Santa Cruz
Alfonso Rodríguez y Juan del Castillo,
presbíteros y mártires.
Memoria. Rojo.
Roque González de Santa Cruz nació en Paraguay en 1596. Ingresó en la Compañía de Jesús y durante casi veinte años se consagró a la evangelización y promoción de los indígenas en las reducciones jesuíticas. Fue asesinado traicioneramente en 1628, junto a otro jesuita, el español Alfonso Rodríguez. Dos días después, en otra reducción, sufrió el martirio el español Juan del Castillo, quien había sido un gran defensor de los indios en contra de sus opresores.

Antífona de entrada          Cf. Sal 33, 18

Los justos clamaron, y el Señor los escuchó y los libró de todas sus angustias.


Oración colecta     

Dios nuestro, te pedimos que tu palabra, sembrada por san Roque González y sus compañeros mártires, produzca el ciento por uno en frutos de santidad y justicia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         3Jn 5-8


Lectura de la tercera carta de san Juan.

Querido hermano: Tú obras fielmente, al ponerte al servicio de tus hermanos, incluso de los que están de paso, y ellos dieron testimonio de tu amor delante de la Iglesia. Harás bien en ayudarlos para que puedan proseguir su viaje de una manera digna de Dios, porque ellos se pusieron en camino para servir a Cristo, sin aceptar nada de los paganos. Por eso debemos acogerlos, a fin de colaborar con ellos en favor de la verdad.

Palabra de Dios.


Comentario

Las palabras de esta carta dejan entrever un aspecto muy importante de la Iglesia de los primeros tiempos: la hospitalidad y solidaridad de los cristianos entre sí, y la obligación de atender a otro grupo de cristianos misioneros y evangelizadores. Una Iglesia en movimiento, que no descuida a ninguno de sus miembros.


Salmo Sal 111, 1-6


R. ¡Feliz el que teme al Señor!

Feliz el hombre que teme al Señor y se complace en sus mandamientos. Su descendencia será fuerte en la tierra: la posteridad de los justos es bendecida. R.

En su casa habrá abundancia y riqueza, su generosidad permanecerá para siempre. Para los buenos brilla una luz en las tinieblas: es el Bondadoso, el Compasivo y el Justo. R.

Dichoso el que se compadece y da prestado, y administra sus negocios con rectitud. El justo no vacilará jamás, su recuerdo permanecerá para siempre. R.


Aleluya         Cf. 2Tes 2, 14

Aleluya. Dios nos llamó, por medio del Evangelio, para que poseamos la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Aleluya.


Evangelio     Lc 18, 1-8


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: “En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: ‘Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario’. Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: ‘Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme’”. Y el Señor dijo: “Oigan lo que dijo este juez injusto. Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar? Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?”.

Palabra del Señor.


Comentario

Sería importante “enlazar” el inicio del relato con el final. Jesús comienza hablando de orar “sin desanimarse” y termina cuestionándose si habrá fe en la tierra cuando él vuelva. Es que para no desanimarse en el camino de oración es necesario sostenerse desde una fe sólida, madura y firme.

Oración sobre las ofrendas        

Señor, al recordar el martirio de tus santos Roque y compañeros, haz que por este sacrificio anunciemos dignamente la muerte de tu Hijo unigénito, que no sólo exhortó de palabra a sus testigos, sino que los precedió con el ejemplo. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Rom 8, 38-39

Ni la muerte ni la vida, ni criatura alguna podrá separarnos jamás del amor de Cristo.


Oración después de la comunión

Saciados con el pan del cielo, te suplicamos, Padre, que, a ejemplo de los santos Roque y compañeros, imprimas en nuestros corazones los signos del amor y de la pasión de tu Hijo y nos permitas gozar siempre de tu paz. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
123
Domingo 18 de Noviembre de 2018

Domingo 33º durante el año.
Verde.
II Jornada Mundial de los Pobres.

Antífona de entrada  Cf. Jer 29, 11. 12. 14

Dice el Señor: “Yo tengo designios de paz y no de aflicción. Invóquenme y los escucharé y pondré fin a su cautiverio”.


Oración colecta     

Señor y Dios nuestro, concédenos vivir siempre con alegría bajo tu mirada, ya que la felicidad plena y duradera consiste en servirte a ti, fuente y origen de todo bien. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Dn 12, 1-3


Lectura de la profecía de Daniel.

En aquel tiempo, se alzará Miguel, el gran Príncipe, que está de pie junto a los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de tribulación, como no lo hubo jamás, desde que existe una nación hasta el tiempo presente. En aquel tiempo, será liberado tu pueblo: todo el que se encuentre inscrito en el Libro. Y muchos de los que duermen en el suelo polvoriento se despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para el horror eterno. Los hombres prudentes resplandecerán como el resplandor del firmamento, y los que hayan enseñado a muchos la justicia brillarán como las estrellas, por los siglos de los siglos.

Palabra de Dios.


Comentario

El libro de Daniel es incluido en la colección de libros “apocalípticos”, y de modo particular, este texto presenta una revelación sobre el tiempo final. En este relato, el ángel Miguel representa la justicia divina, en favor del pueblo de Dios, en tiempos difíciles y tormentosos, pero también de salvación. Es por tanto necesario sostener la esperanza en la llegada de ese día, para ser inscriptos en el libro de la vida.


Salmo             Sal 15, 5. 8-11


R. Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti.

El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡tú decides mi suerte! Tengo siempre presente al Señor: Él está a mi lado, nunca vacilaré. R.

Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro: porque no me entregarás a la muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro. R.

Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. R.


2ª Lectura    Heb 10, 11-14. 18


Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Los sacerdotes del culto antiguo se presentan diariamente para cumplir su ministerio y ofrecer muchas veces los mismos sacrificios, que son totalmente ineficaces para quitar el pecado. Cristo, en cambio, después de haber ofrecido por los pecados un único Sacrificio, se sentó para siempre a la derecha de Dios, donde espera que sus enemigos sean puestos debajo de sus pies. Y así, mediante una sola oblación, él ha perfeccionado para siempre a los que santifica. Y si los pecados están perdonados, ya no hay necesidad de ofrecer por ellos ninguna otra oblación.

Palabra de Dios.


Comentario

Para el autor de este escrito ya no son necesarios los sacrificios cruentos del templo de Jerusalén, ni de ningún otro templo. La muerte de Cristo ha limpiado del pecado a toda la humanidad, de una vez, y para siempre. Nos queda “empoderarnos” de ese acto de amor, y celebrar haber sido rescatados de la muerte.


Aleluya         Lc 21, 36

Aleluya. Estén prevenidos y oren incesantemente: así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Aleluya.


Evangelio     Mc 13, 24-32


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús dijo a sus discípulos: “En aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria. Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte. Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta. Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre”.

Palabra del Señor.


Comentario

“El Evangelio recoge una preocupación que había en los cristianos, cuando Cristo ya padeció y resucitó y el anuncio de un Reino lo sentían tan cercano, que para muchos constituía una tentación: esperarlo ya próximo. Pero Cristo les había dicho que ni el Hijo sabía la hora ni el momento. Y fue trabajo de los pastores de los primeros años del cristianismo decir que esa cercanía era para mantener en los cristianos, una tensión. Esta es la fe cristiana. Una tensión que se llama esperanza. Esperar al Cristo que ha prometido que volverá. En nuestra misa lo estamos repitiendo: ‘Ven, Señor Jesús’. El pueblo cristiano camina animado por una esperanza hacia un reino de Dios” (San Oscar Romero, 18/11/1979).

Oración sobre las ofrendas        

Concédenos, Señor, que esta ofrenda sea agradable a tus ojos, nos otorgue la gracia de servirte con amor, y nos obtenga los gozos eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Sal 72, 28

Mi dicha es estar cerca de Dios, y poner mi refugio en el Señor.


Oración después de la comunión

Después de haber recibido los dones pascuales te pedimos humildemente, Señor, que la Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en su memoria aumente la caridad en todos nosotros. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Lunes 19 de Noviembre de 2018

Santa Isabel de Hungría.
Memoria. Blanco.
Santa Isabel fue reina de Hungría, y ya mientras ejercía este cargo, se distinguió por su generosidad. Una vez muerto su marido, renunció a todos los privilegios de la realeza y se consagró como terciaria franciscana. Asistió a los pobres y a los enfermos; su espiritualidad se basaba en el reconocimiento de Jesucristo en los pobres. Fundó un hospital y trabajó allí como enfermera. Murió en el año 1231.

Antífona       Cf. Mt 25, 34. 36. 40

Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor. Estuve enfermo y me visitaron. Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo.


Oración colecta     

Dios nuestro, que diste a santa Isabel el don de reconocer y venerar a Cristo en los pobres; concédenos, por su intercesión, servir a los necesitados y afligidos con incansable caridad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura          Apoc 1, 1-5a. 6b. 10-11; 2, 1-5a


Lectura del libro del Apocalipsis.

Revelación de Jesucristo, que le fue confiada por Dios para enseñar a sus servidores lo que tiene que suceder pronto. Él envió a su Ángel para transmitírsela a su servidor Juan. Este atestigua que todo lo que vio es Palabra de Dios y testimonio de Jesucristo. Feliz el que lee, y felices los que escuchan las palabras de esta profecía y tienen en cuenta lo que está escrito en ella, porque el tiempo está cerca. Yo, Juan, escribo a las siete Iglesias de Asia. Llegue a ustedes la gracia y la paz de parte de Aquel que es, que era y que viene, y de los siete Espíritus que están delante de su trono, y de Jesucristo, “el Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos, el Rey de los reyes de la tierra”. ¡A él sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos! Amén. El Día del Señor fui arrebatado por el Espíritu y oí detrás de mí una voz fuerte como una trompeta, que decía: “Escribe en un libro lo que ahora vas a ver, y mándalo a las siete Iglesias: a Éfeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardes, a Filadelfia y a Laodicea”. Escribe al Ángel de la Iglesia de Éfeso: “El que tiene en su mano derecha las siete estrellas y camina en medio de los siete candelabros de oro afirma: ‘Conozco tus obras, tus trabajos y tu constancia. Sé que no puedes tolerar a los perversos: has puesto a prueba a quienes usurpan el título de apóstoles, y comprobaste que son mentirosos. Sé que tienes constancia y que has sufrido mucho por mi Nombre sin desfallecer. Pero debo reprocharte que hayas dejado enfriar el amor que tenías al comienzo. Fíjate bien desde dónde has caído, conviértete y observa tu conducta anterior’”.

Palabra de Dios.


Comentario

“El proceso de conversión se inicia examinando la propia conducta, sigue con el arrepentimiento sincero y termina con la práctica de las buenas obras que se habían dejado. De no haber conversión, la comunidad será apartada del conjunto de la Iglesia y de su culto” (Comentario de la Biblia de la Iglesia en América Latina, Ed. PPC).


Salmo Sal 1, 1-4. 6


R. Al vencedor, le daré a comer del árbol de la vida.

¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche! R.

Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien. R.

No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento. Porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. R.


Aleluya         Jn 8, 12

Aleluya. “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue tendrá la luz de la Vida”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio     Lc 18, 35-43


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Cuando Jesús se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía. Le respondieron que pasaba Jesús de Nazaret. El ciego se puso a gritar: “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”. Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!”. Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó: “¿Qué quieres que haga por ti?”. “Señor, que yo vea otra vez”. Y Jesús le dijo: “Recupera la vista, tu fe te ha salvado”. En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.

Palabra del Señor.


Comentario

El ciego y Jesús son los personajes centrales del relato. El primero se muestra al borde del camino como un mendigo, su pregunta acerca de quién está pasando, su grito, y otro grito más fuerte, su pedido de poder ver, y su posterior seguimiento de Jesús, luego de haber sido curado, parece demostrarlo. Y desde otro lado, la intervención majestuosa y magistral de Jesús, que desoye a quienes quieren callar los gritos de este hombre, y escucha entre todo el griterío de la multitud el clamor de quien solo puede gritar. El relato une el clamor y la necesidad con la atención y la respuesta de Jesús. Porque, aunque muchos quieran callar, los gritos son gritos más potentes, el Señor siempre escuchará el clamor del más débil.

Oración sobre las ofrendas        

Acepta, Señor, los dones de tu pueblo y concede, que quienes celebramos el misterio de la inmensa caridad de tu Hijo, a ejemplo de santa Isabel, seamos confirmados en el amor a ti y a los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Jn 15, 13

No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.


Oración después de la comunión

Alimentados con los sagrados misterios, te pedimos, Padre misericordioso, la gracia de imitar los ejemplos de santa Isabel, que te sirvió con incansable piedad y se entregó a tu pueblo con inmenso amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Martes 20 de Noviembre de 2018

De la feria. Verde.

Antífona de entrada  Cf. Jer 29, 11. 12. 14

Dice el Señor: “Yo tengo designios de paz y no de aflicción. Invóquenme y los escucharé y pondré fin a su cautiverio”.


Oración colecta     

Señor y Dios nuestro, concédenos vivir siempre con alegría bajo tu mirada, ya que la felicidad plena y duradera consiste en servirte a ti, fuente y origen de todo bien. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Apoc 3, 1-6. 14-22


Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, oí al Señor que me decía: Escribe al Ángel de la Iglesia de Sardes: “El que posee los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas afirma: ‘Conozco tus obras: aparentemente vives, pero en realidad estás muerto. Permanece alerta y reanima lo que todavía puedes rescatar de la muerte, porque veo que tu conducta no es perfecta delante de mi Dios. Recuerda cómo has recibido y escuchado la Palabra: consérvala fielmente y arrepiéntete. Porque si no vigilas, llegaré como un ladrón, y no sabrás a qué hora te sorprenderé. Sin embargo, tienes todavía en Sardes algunas personas que no han manchado su ropa: ellas me acompañarán vestidas de blanco, porque lo han merecido. El vencedor recibirá una vestidura blanca, nunca borraré su nombre del Libro de la Vida y confesaré su nombre delante de mi Padre y de sus Ángeles’. El que pueda entender, que entienda lo que el Espíritu dice a las Iglesias”. Escribe al Ángel de la Iglesia de Laodicea: “El que es el Amén, el Testigo fiel y verídico, el Principio de las obras de Dios, afirma: ‘Conozco tus obras: no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Por eso, porque eres tibio, te vomitaré de mi boca. Tú andas diciendo: Soy rico, estoy lleno de bienes y no me falta nada. Y no sabes que eres desdichado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo. Por eso, te aconsejo: cómprame oro purificado en el fuego para enriquecerte, vestidos blancos para revestirte y cubrir tu vergonzosa desnudez, y un colirio para ungir tus ojos y recobrar la vista. Yo corrijo y reprendo a los que amo. ¡Reanima tu fervor y arrepiéntete! Yo estoy junto a la puerta y llamo: si alguien oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos. Al vencedor lo haré sentar conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono’. El que pueda entender, que entienda lo que el Espíritu dice a las Iglesias”.

Palabra de Dios.


Comentario

El autor del libro del apocalipsis recibe la orden de escribir cartas a siete comunidades. En el texto que leemos hoy las cartas están dirigidas a las comunidades de Sardes y Laodicea. En cada carta el autor debe comprender la situación de los destinatarios, y responder con una palabra que invita a la corrección, para que la comunidad pueda crecer en su compromiso con el Señor. El autor, entonces, se muestra como un verdadero pastor, atento al juicio sobre las comunidades que le revela el ángel y no su propio juicio humano y, desde ese lugar, dirige una palabra que proviene de Dios para que la comunidad pueda sanar lo que tenga que sanar.


Salmo Sal 14, 2-4b. 5


R. Al vencedor, lo haré sentar conmigo en mi trono.

El que procede rectamente y practica la justicia, el que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino, el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. R.

El que no se retracta de lo que juró, aunque salga perjudicado, el que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que procede así nunca vacilará. R.


Aleluya         1Jn 4, 10b

Aleluya. Dios nos amó primero y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados. Aleluya.


Evangelio     Lc 19, 1-10


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús entró en Jericó y atravesaba la ciudad. Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era el jefe de los publicanos. Él quería ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era de baja estatura. Entonces se adelantó y subió a un sicómoro para poder verlo, porque iba a pasar por allí. Al llegar a ese lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: “Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa”. Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: “Se ha ido a alojar en casa de un pecador”. Pero Zaqueo dijo resueltamente al Señor: “Señor, yo doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le doy cuatro veces más”.Y Jesús le dijo: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que también este hombre es un hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido”.

Palabra del Señor.


Comentario

“Zaqueo se asemeja a tantas personas de recta intención y a tantos marginados de nuestra sociedad que buscan a Dios aun sin saber lo que buscan, pero la comunidad no les facilita el encuentro con el Salvador porque los tienen como pecadores incapaces de redención. A estos que buscan a Dios con sincero corazón, Jesús no los abandona y se les manifiesta para ofrecerles su salvación” (Luis H. Rivas, La obra de Lucas I. El Evangelio, Ed. Agape)

Oración sobre las ofrendas        

Concédenos, Señor, que esta ofrenda sea agradable a tus ojos, nos otorgue la gracia de servirte con amor, y nos obtenga los gozos eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Sal 72, 28

Mi dicha es estar cerca de Dios, y poner mi refugio en el Señor.


Oración después de la comunión

Después de haber recibido los dones pascuales te pedimos humildemente, Señor, que la Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en su memoria aumente la caridad en todos nosotros. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Miércoles 21 de Noviembre de 2018

Presentación de la Virgen María
Memoria. Blanco.

Los evangelios apócrifos narran que, durante su infancia, María fue llevada al Templo para ser instruida en el culto a Dios y allí se consagró a él. Este relato no posee fundamento histórico ni se encuentra en los evangelios. Sin embargo, la fiesta de hoy quiere resaltar que toda la vida de María estuvo orientada a servir a Dios y vivir en su presencia.


Agenda: Día mundial de la televisión. Día de la enfermera. Jornada de Oración por la Vida Contemplativa.

Antífona de entrada          Cf. Jdt 13, 18-19

El Señor, el Dios altísimo, te ha bendecido a ti, Virgen María, más que a todas las mujeres de la tierra. Él ha engrandecido tanto tu nombre, que los hombres no dejarán de alabarte.


Oración colecta     

Te pedimos, Padre, por la intercesión de la Santísima Virgen María, que cuantos la veneramos en esta gloriosa conmemoración, merezcamos también participar de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Apoc 4, 1-11


Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, tuve la siguiente visión: Había una puerta abierta en el cielo, y la voz que había escuchado antes, hablándome como una trompeta, me dijo: “Sube aquí, y te mostraré las cosas que deben suceder en seguida”. En ese mismo momento, fui arrebatado por el Espíritu y vi en el cielo un trono, en el cual alguien estaba sentado. El que estaba sentado tenía el aspecto de una piedra de jaspe y de ágata. Rodeando el trono vi un arco iris que tenía el aspecto de la esmeralda. Y alrededor de él, había otros veinticuatro tronos, donde estaban sentados veinticuatro Ancianos, con túnicas blancas y coronas de oro en la cabeza. Del trono salían relámpagos, voces y truenos, y delante de él ardían siete lámparas de fuego, que son los siete Espíritus de Dios. Frente al trono, se extendía como un mar transparente semejante al cristal. En medio del trono y alrededor de él, había cuatro Seres Vivientes, llenos de ojos por delante y por detrás. El primer Ser Viviente era semejante a un león; el segundo, a un toro; el tercero tenía rostro humano; y el cuarto era semejante a un águila en pleno vuelo. Cada uno de los cuatro Seres Vivientes tenía seis alas y estaba lleno de ojos por dentro y por fuera. Y repetían sin cesar, día y noche: “Santo, santo, santo es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que era, el que es y el que viene”. Y cada vez que los Seres Vivientes daban gloria, honor y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro Ancianos se postraban ante él para adorarlo, y ponían sus coronas delante del trono, diciendo: “Tú eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder. Porque has creado todas las cosas: ellas existen y fueron creadas por tu voluntad”.

Palabra de Dios.


Comentario

“Siguiendo una tradición judía bien documentada, en los pasajes apocalípticos, Dios se sienta sobre un Trono, en medio de un salón que es, a la vez, palacio y templo. Santidad y poder se identifican: por eso, esta visión es fuente de paz y reverencia. Frente a un mundo que parece sometido a principios destructores se eleva el más alto dominio de Dios, Trono de cielo” (X. Picassa, Apocalipsis, Ed. Verbo Divino).


Salmo Sal 150, 1-6


R. ¡Santo, santo, santo es el Señor Todopoderoso!

Alaben a Dios en su Santuario, alábenlo en su poderoso firmamento; alábenlo por sus grandes proezas, alábenlo por su inmensa grandeza. R.

Alábenlo con toques de trompeta, alábenlo con el arpa y la cítara; alábenlo con tambores y danzas, alábenlo con laúdes y flautas. R.

Alábenlo con platillos sonoros, alábenlo con platillos vibrantes. ¡Que todos los seres vivientes alaben al Señor! R.


Aleluya         Cf. Jn 15, 16

Aleluya. “Yo los elegí del mundo, para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio     Lc 19, 11-28


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y la gente pensaba que el reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro. Les dijo: “Un hombre de familia noble fue a un país lejano para recibir la investidura real y regresar en seguida. Llamó a diez de sus servidores y les entregó cien monedas de plata a cada uno, diciéndoles: ‘Háganlas producir hasta que yo vuelva’. Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron detrás de él una embajada encargada de decir: ‘No queremos que este sea nuestro rey’. Al regresar, investido de la dignidad real, hizo llamar a los servidores a quienes había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. El primero se presentó y le dijo: ‘Señor, tus cien monedas de plata han producido diez veces más’. ‘Está bien, buen servidor –le respondió–; ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe el gobierno de diez ciudades’. Llegó el segundo y le dijo: ‘Señor, tus cien monedas de plata han producido cinco veces más’. A él también le dijo: ‘Tú estarás al frente de cinco ciudades’. Llegó el otro y le dijo: ‘Señor, aquí tienes tus cien monedas de plata, que guardé envueltas en un pañuelo. Porque tuve miedo de ti, que eres un hombre exigente, que quieres percibir lo que no has depositado y cosechar lo que no has sembrado’. Él le respondió: ‘Yo te juzgo por tus propias palabras, mal servidor. Si sabías que soy un hombre exigente, que quiero percibir lo que no deposité y cosechar lo que no sembré, ¿por qué no entregaste mi dinero en prestamo? A mi regreso yo lo hubiera recuperado con intereses’. Y dijo a los que estaban allí: ‘Quítenle las cien monedas y dénselas al que tiene diez veces más’. ‘¡Pero, señor –le respondieron–, ya tiene mil!’. Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene. En cuanto a mis enemigos, que no me han querido por rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia”. Después de haber dicho esto, Jesús siguió adelante, subiendo a Jerusalén.

Palabra del Señor.


Comentario

Este hombre, devenido en rey, no es cruel ni injusto. Había dejado potenciales ganancias y esperaba que se hicieran efectivas. Dios nos ha dado también a nosotros su Amor, su Gracia, y ¿qué hacemos con eso? ¿Simplemente ocultamos el amor de Dios porque nos da miedo vivirlo? ¿Ocultamos la Gracia de Dios porque no tenemos la valentía de poner todo en juego?


O de la memoria:


Evangelio     Mt 12, 46-50


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con él. Alguien le dijo: “Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte”. Jesús le respondió: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”. Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: “Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre”.

Palabra del Señor.


Comentario

Es importante tener muy en cuenta a tantos hermanos y hermanas que se agolpan en torno a Jesús en santuarios, templos, peregrinaciones y actos de culto. Estos son sus hermanas, hermanas, sus madres, su familia. Ninguno de nosotros podemos “acaparar” a Jesús, y mucho menos pretender que sea “nuestro” por el simple motivo de cumplir algún que otro precepto.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos con alegría este sacrificio de alabanza, Señor, en la celebración de la Madre de tu Hijo, y te pedimos que, por este sagrado intercambio de dones, aumenten en nosotros los frutos de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Lc 1, 48

Me llamarán feliz todas las generaciones, porque Dios miró con bondad la pequeñez de su servidora.


Oración después de la comunión

Alimentados con estos dones, te pedimos, Padre, que podamos confesar con las palabras y las obras, a quien recibimos en la eucaristía, tu Hijo, nacido de la Virgen María. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

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