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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Jueves 17/01
Viernes 18/01
Sábado 19/01
Domingo 20/01
Lunes 21/01
Martes 22/01
Jueves 17 de Enero de 2019

San Antonio, abad.
Memoria. Blanco.

San Antonio nació a mediados del siglo III. Vivió una vida de profunda contemplación, retirado en el desierto. Esto lo convirtió en un gran maestro espiritual. Mucha gente acudía a escuchar sus consejos, incluso el mismo emperador Constantino, que lo fue a consultar junto con sus hijos. Murió en el año 356.

Antífona de entrada          Cf. Sal 91, 13-14

El justo florecerá como la palmera, crecerá como los cedros del Líbano; trasplantado en la casa del Señor, florecerá en los atrios de nuestro Dios.


Oración colecta

Dios y Señor nuestro, que otorgaste al abad san Antonio la gracia de servirte en el desierto con una vida admirable; concédenos, por su intercesión, que renunciando a nosotros mismos, te amemos siempre y sobre todas las cosas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Heb 3, 7-14


Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Como dice el Espíritu Santo: “Si hoy escuchan su voz, no endurezcan su corazón como en el tiempo de la Rebelión, el día de la Tentación en el desierto, cuando sus padres me tentaron poniéndome a prueba, aunque habían visto mis obras durante cuarenta años. Por eso me irrité contra aquella generación, y dije: Su corazón está siempre extraviado y no han conocido mis caminos. Entonces juré en mi indignación: Jamás entrarán en mi Reposo”. Tengan cuidado, hermanos, no sea que alguno de ustedes tenga un corazón tan malo que se aparte del Dios viviente por su incredulidad. Antes bien, anímense mutuamente cada día mientras dure este hoy, a fin de que nadie se endurezca, seducido por el pecado. Porque hemos llegado a ser partícipes de Cristo, con tal que mantengamos firmemente hasta el fin nuestra actitud inicial.

Palabra de Dios.


Comentario

¿Es posible endurecer el corazón y no escuchar la Palabra de Dios? La pregunta nos lleva a encontrarnos con nuestra propia realidad. Escuchar la Palabra de Dios es una tarea diaria, constante; es un trabajo hermoso que nos hace sentir que Dios está en nosotros y lo escuchamos “desde dentro”.


Salmo Sal 94, 6-11

R. ¡Ojalá escuchen hoy la voz del Señor!

¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó! Porque él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano. R.

Ojalá hoy escuchen la voz del Señor: “No endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto, cuando sus padres me tentaron y provocaron, aunque habían visto mis obras”. R.

“Cuarenta años me disgustó esa generación, hasta que dije: Es un pueblo de corazón extraviado, que no conoce mis caminos. Por eso juré en mi indignación: jamás entrarán en mi Reposo”. R.


Aleluya         Cf. Mt 4, 23

Aleluya. Jesús proclamaba la Buena Noticia del Reino y sanaba todas las dolencias de la gente. Aleluya.

Evangelio     Mc 1, 40-45


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Se acercó a Jesús un leproso para pedirle ayuda y, cayendo de rodillas, le dijo: “Si quieres, puedes purificarme”. Jesús, conmovido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: “Lo quiero, queda purificado”. En seguida la lepra desapareció y quedó purificado. Jesús lo despidió, advirtiéndole severamente: “No le digas nada a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio”. Sin embargo, apenas se fue, empezó a proclamarlo a todo el mundo, divulgando lo sucedido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que debía quedarse afuera, en lugares desiertos. Y acudían a él de todas partes.

Palabra del Señor.


Comentario

Cuando percibimos o estamos seguros de que Jesús nos ha bendecido o curado de algún mal, o lo ha hecho con alguien que conocemos, no podemos parar de anunciarlo. De esa manera, se produce un milagro como prolongación del anterior, haciendo llegar a muchos esa misma bendición. Por eso, no podemos ocultar lo recibido; no tengamos miedo ni vergüenza en anunciar lo que Dios ha hecho por nosotros.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, las ofrendas de nuestro servicio que presentamos en tu altar en la conmemoración del abad san Antonio, y concédenos que, libres de las ataduras de este mundo, seas tú nuestra única riqueza. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Mt 19, 21

Dice el Señor: “Si quieres ser perfecto, ve, vende todo lo que tienes, dalo a los pobres y sígueme”.


Oración después de la comunión

Alimentados con el sacramento de la salvación, concédenos, Dios nuestro, superar las insidias del enemigo, como le otorgaste al abad san Antonio la gloriosa victoria sobre el poder de las tinieblas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Viernes 18 de Enero de 2019

De la feria. Verde.

Antífona de entrada         

He visto sentarse sobre el trono celestial a un hombre, a quien los ángeles adoran, mientras cantan a una voz: “Este es aquel cuyo poder permanece para siempre”.


Oración colecta     

Dios nuestro, atiende con amor los deseos y plegarias de tu pueblo, para conocer lo que debemos hacer y poner en práctica lo que nos enseñas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Heb 4, 1-5. 11


Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Temamos, mientras permanece en vigor la promesa de entrar en el Reposo de Dios, no sea que alguno de ustedes se vea excluido. Porque también nosotros, como los que salieron de Egipto con Moisés, hemos recibido una buena noticia; pero la Palabra que ellos oyeron no les sirvió de nada, porque no se unieron por la fe a aquellos que la aceptaron. Nosotros, en cambio, los que hemos creído, vamos hacia aquel Reposo del cual se dijo: “Entonces juré en mi indignación: Jamás entrarán en mi Reposo”. En realidad, las obras de Dios estaban concluidas desde la creación del mundo, ya que en cierto pasaje se dice acerca del séptimo día de la creación: “Y Dios descansó de todas sus obras en el séptimo día”; y en este, a su vez, se dice: “Jamás entrarán en mi Reposo”. Esforcémonos, entonces, por entrar en ese Reposo, a fin de que nadie caiga imitando aquel ejemplo de desobediencia.

Palabra de Dios.


Comentario

El autor nos invita al descanso que implica vivir en Dios, a no dejarnos preocupar por las inquietudes superficiales de lo pasajero. El descanso en Dios es estar, de alguna manera, en la misma eternidad, en la paz de Dios, pero sin dejar de vivir en la lucha cotidiana. Desde la fe, sabemos que eso es posible.


Salmo Sal 77, 3. 4bc. 6c-8


R. ¡No olvidemos las proezas del Señor!

Lo que hemos oído y aprendido, lo que nos contaron nuestros padres, lo narraremos a la próxima generación: son las glorias del Señor y su poder. R.

Así podrán contarlas a sus propios hijos, para que pongan su confianza en Dios, para que no se olviden de sus proezas y observen sus mandamientos. R.

Así no serán como sus padres, una raza obstinada y rebelde, una raza de corazón inconstante y de espíritu infiel a Dios. R.


Aleluya         Lc 7, 16

Aleluya. Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo. Aleluya.


Evangelio     Mc 2, 1-12


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús volvió a Cafarnaúm y se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra. Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te son perdonados”. Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior: “¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?”. Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: “¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’, o ‘Levántate, toma tu camilla y camina’? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados, dijo al paralítico: Yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”. Él se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: “Nunca hemos visto nada igual”.

Palabra del Señor.


Comentario

En el mismo ámbito de una casa, entre la multitud que rodea a Jesús, unas personas fuerzan una curación, otras se maravillan del milagro y otras lo cuestionan. ¿No parece una imagen del mundo en que vivimos? Mientras unos trabajan por los demás buscando el favor de Dios, y otros los acompañan con su fe, otros se muestran descreídos aun con la evidencia ante sus ojos. ¿En qué grupo nos ubicamos?

Oración sobre las ofrendas        

Que te sea agradable, Señor, la ofrenda de tu pueblo; que ella nos alcance la santidad y nos obtenga lo que confiadamente pedimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Sal 35, 10

Señor, en ti está la fuente de la vida, y por tu luz vemos la luz.


Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concede, a quienes has alimentado con tus sacramentos, servirte con una vida santa. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Sábado 19 de Enero de 2019

De la feria, Verde.
Santa María en sábado. Blanco.

Antífona de entrada         

He visto sentarse sobre el trono celestial a un hombre, a quien los ángeles adoran, mientras cantan a una voz: “Este es aquel cuyo poder permanece para siempre”.


Oración colecta     

Dios nuestro, atiende con amor los deseos y plegarias de tu pueblo, para conocer lo que debemos hacer y poner en práctica lo que nos enseñas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           de santa María en sábado

Te pedimos, Padre, por la intercesión de la santísima Virgen María, que cuantos la veneramos en esta gloriosa conmemoración, merezcamos también participar de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Heb 4, 12-16


Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: La Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de doble filo: ella penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, de las articulaciones y de la médula, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Ninguna cosa creada escapa a su vista, sino que todo está desnudo y descubierto a los ojos de Aquel a quien debemos rendir cuentas. Y ya que tenemos en Jesús, el Hijo de Dios, un Sumo Sacerdote insigne que penetró en el cielo, permanezcamos firmes en la confesión de nuestra fe. Porque no tenemos un Sumo Sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades; al contrario, él fue sometido a las mismas pruebas que nosotros, a excepción del pecado. Vayamos, entonces, confiadamente al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia de un auxilio oportuno.

Palabra de Dios.


Comentario

“Esta Palabra es una interpelación: exige una respuesta y hace imposible cualquier intento de eludir la toma de posición personal frente a ella. El que ha sido interpelado por la Palabra puede negarle su asentimiento, pero no puede decir que no la ha escuchado” (Comentario de la Biblia El Libro del Pueblo de Dios).


Salmo Sal 18, 8-10. 15


R. ¡Tus palabras, Señor, son espíritu y vida!

La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma; el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple. R.

Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón; los mandamientos del Señor son claros, iluminan los ojos. R.

La palabra del Señor es pura, permanece para siempre; los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos. R.

¡Ojalá sean de tu agrado las palabras de mi boca, y lleguen hasta ti mis pensamientos, Señor, mi Roca y mi redentor! R.


Aleluya         Lc 4, 18

Aleluya. El Señor me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos. Aleluya.


Evangelio     Mc 2, 13-17


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús salió nuevamente a la orilla del mar; toda la gente acudía a él, y él les enseñaba. Al pasar vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió. Mientras Jesús estaba comiendo en su casa, muchos publicanos y pecadores se sentaron a comer con él y sus discípulos; porque eran muchos los que lo seguían. Los escribas del grupo de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a los discípulos: “¿Por qué come con publicanos y pecadores?”. Jesús, que los había oído, les dijo: “No son los sanos quienes tienen necesidad del médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores”.

Palabra del Señor.


Comentario

No estamos con Jesús porque seamos “santos”, sino para serlo. En el camino de cristrificación, en el que nos encontramos, nos hace considerar una constante lucha y búsqueda de santidad, a la vez que nos impulsa a reconocer la misericordia de Dios.

Oración sobre las ofrendas        

Que te sea agradable, Señor, la ofrenda de tu pueblo; que ella nos alcance la santidad y nos obtenga lo que confiadamente pedimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Sal 35, 10

Señor, en ti está la fuente de la vida, y por tu luz vemos la luz.


Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concede, a quienes has alimentado con tus sacramentos, servirte con una vida santa. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 20 de Enero de 2019

Domingo II durante el año
Verde.


(San Fabián, papa y mártir. San Sebastián, mártir).

Antífona de entrada          Cf. Sal 65, 4

Toda la tierra se postra ante ti, Señor, y canta en tu honor, en honor de tu nombre.


Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, que gobiernas el cielo y la tierra, escucha las súplicas de tu pueblo y concede tu paz a nuestro tiempo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Is 62, 1-5


Lectura del libro de Isaías.

Por amor a Sión no me callaré, por amor a Jerusalén no descansaré, hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante y su salvación, como una antorcha encendida. Las naciones contemplarán tu justicia y todos los reyes verán tu gloria; y tú serás llamada con un nombre nuevo, puesto por la boca del Señor. Serás una espléndida corona en la mano del Señor, una diadema real en las palmas de tu Dios. No te dirán más “¡Abandonada!”, ni dirán más a tu tierra “¡Devastada!”, sino que te llamarán “Mi deleite”, y a tu tierra “Desposada”. Porque el Señor pone en ti su deleite y tu tierra tendrá un esposo. Como un joven se casa con una virgen, así te desposará el que te reconstruye; y como la esposa es la alegría de su esposo, así serás tú la alegría de tu Dios.

Palabra de Dios.


Comentario

Isaías profiere este canto místico dirigido a veces a una persona y, otras veces, al pueblo, casi sin poder distinguir cuándo se refiere a uno u otro. Así es la maravilla del lenguaje poético. Hoy nos sentimos incluidos en esta promesa y esperanza de celebrar algún día nuestro desposorio final con el Señor, unidos a toda la humanidad.


Salmo Sal 95, 1-3. 7-10a.c


R. Anuncien las maravillas del Señor por todos los pueblos.

Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; canten al Señor, bendigan su Nombre. R.

Día tras día, proclamen su victoria. Anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. R.

Aclamen al Señor, familias de los pueblos, aclamen la gloria y el poder del Señor; aclamen la gloria del Nombre del Señor. R.

Entren en sus atrios trayendo una ofrenda, adoren al Señor al manifestarse su santidad: ¡que toda la tierra tiemble ante él! R.

Digan entre las naciones: “¡El Señor reina! El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”. R.


2ª Lectura    1Cor 12, 4-11


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu; a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A este se le da el don de sanar, siempre en ese único Espíritu; a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de interpretarlas. Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere.

Palabra de Dios.


Comentario

Frente a la apatía o irresponsabilidad de una comunidad que “deja que todo lo haga uno”, el apóstol Pablo nos exige un reconocimiento de nuestra responsabilidad. No podemos reprochar que la Iglesia o una comunidad no crezca cuando nosotros mismos no ofrecemos nuestro aporte, nuestro carisma, como una riqueza para todos.


Aleluya         Cf. 2Tes 2, 14

Aleluya. Dios nos llamó por medio del Evangelio para poseer la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Aleluya.


Evangelio     Jn 2, 1-11


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”. Jesús le respondió: “Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía”. Pero su madre dijo a los sirvientes: “Hagan todo lo que él les diga”. Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: “Llenen de agua estas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. “Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete”. Así lo hicieron. El encargado probó el agua cambiada en vino y, como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: “Siempre se sirve primero el buen vino y, cuando todos han bebido bien, se trae el de calidad inferior. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento”. Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

Palabra del Señor.


Comentario

En el relato, se ve claramente que Jesús realizó un “signo”, es decir, que lo que acaba de ocurrir “significa” algo más grande y que, por lo tanto, debemos “salir” de lo que se observa a simple vista para ver algo más. Jesús es, en verdad, el esposo que ha venido a cambiar el agua en vino para celebrar por fin la fiesta definitiva con su pueblo, su esposa. Y nosotros celebramos este matrimonio anunciado por el profeta de la primera lectura, porque, por fin, se ha cumplido esa promesa. Hoy celebramos nuestro matrimonio con el Señor.

Oración sobre las ofrendas

Concédenos, Señor, participar dignamente de estos misterios, pues cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se realiza la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Sal 22, 5

Tú preparas ante mí una mesa, y mi copa rebosa.


Oración después de la comunión

Infunde en nosotros, Padre, tu espíritu de amor, para que, saciados con el único Pan de vida, permanezcamos unidos en la misma fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 21 de Enero de 2019

Santa Inés, virgen y mártir.
Memoria. Rojo.

Santa Inés vivió a comienzos del siglo IV, y fue martirizada en tiempos del emperador Dioclesiano. La leyenda narra que esta joven fue decapitada a los 12 años de edad por haberse negado a ofrecer sacrificios a la diosa Vesta. Se la representa con un corderito entre los brazos, ya que su nombre en latín significa cordero (“agnes”).

Antífona de entrada         

Feliz santa Inés, virgen, que, negándose a sí misma y tomando la cruz, siguió al Señor, esposo de las vírgenes y príncipe de los mártires.


Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que eliges la debilidad del mundo para confundir a los fuertes, concede a quienes celebramos la fiesta de tu mártir santa Inés, imitar su constancia en la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Heb 5, 1-10


Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Todo Sumo Sacerdote del culto antiguo es tomado de entre los hombres y puesto para intervenir en favor de los hombres en todo aquello que se refiere al servicio de Dios, a fin de ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Él puede mostrarse indulgente con los que pecan por ignorancia y con los descarriados, porque él mismo está sujeto a la debilidad humana. Por eso debe ofrecer sacrificios, no solamente por los pecados del pueblo, sino también por sus propios pecados. Y nadie se arroga esta dignidad, si no es llamado por Dios como lo fue Aarón. Por eso, Cristo no se atribuyó a sí mismo la gloria de ser Sumo Sacerdote, sino que la recibió de Aquel que le dijo: “Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy”. Como también dice en otro lugar: “Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”. Él dirigió durante su vida terrena súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a Aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión. Y, aunque era Hijo de Dios, aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer. De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, porque Dios lo proclamó Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.

Palabra de Dios.


Comentario

“Vemos cómo Cristo compartió realmente hasta el fondo nuestra condición humana, con todo lo que esto supone de sufrimiento y de miseria. Frente a la angustia de una muerte inminente, reza, suplica, grita, llora. Verdaderamente, al haber estado ‘también él envuelto en flaqueza’, su situación corresponde a la que tiene que aceptar ‘todo sumo sacerdote’ para ser capaz de una verdadera compasión” (A. Vanhoye, El mensaje de la carta a los hebreos, Ed. Verbo Divino).


Salmo Sal 109, 1-4


R. ¡Tú eres sacerdote para siempre!

Dijo el Señor a mi señor: “Siéntate a mi derecha, mientras yo pongo a tus enemigos como estrado de tus pies”. R.

Tú eres príncipe desde tu nacimiento, con esplendor de santidad; yo mismo te engendré como rocío, desde el seno de la aurora”. R.

El Señor extenderá el poder de tu cetro: “¡Domina desde Sión, en medio de tus enemigos! R.

El Señor lo ha jurado y no se retractará: “Tú, eres sacerdote para siempre, a la manera de Melquisedec”. R.


Aleluya         Heb 4, 12

Aleluya. La palabra de Dios es viva y eficaz; discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Aleluya.


Evangelio     Mc 2, 18-22


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Un día en que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decirle a Jesús: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos?”. Jesús les respondió: “¿Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo está con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo. Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido viejo y la rotura se hace más grande. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres, y ya no servirán más ni el vino ni los odres. ¡A vino nuevo, odres nuevos!”.

Palabra del Señor.


Comentario

Estos hombres, fieles religiosos, estaban desconcertados ante las prácticas poco ortodoxas de los discípulos de Jesús con respecto al ayuno. Sin dudas, habrán quedado más desconcertados con la respuesta del Señor, que se aplicó a sí mismo la condición de “esposo” y a los discípulos, la de “amigos del novio”, comparando el momento con una fiesta de bodas en la cual el ayuno es absolutamente imposible.

Oración sobre las ofrendas        

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la conmemoración de santa Inés, así como quisiste aceptar su glorioso martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Apoc 7, 17

El Cordero que está en medio del trono los conducirá hacia los manantiales de agua viva.


Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, que has querido contar a santa Inés entre tus elegidos por la doble victoria de la virginidad y del martirio, concédenos, por este sacramento, la gracia de superar con valentía todos los males y alcanzar la gloria celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 22 de Enero de 2019

De la feria. Verde.
San Vicente, diácono y mártir. Rojo.
Beata Laura Vicuña, virgen. Blanco.

Vicente es el primer mártir español. Desempeñó su ministerio como diácono en Zaragoza en tiempos del obispo Valerio. Apresado por ser cristiano, junto con el obispo, sufrieron terribles torturas y finalmente la muerte en el año 304.


Laura, de familia de origen chileno, vivió con su madre en Junín de los Andes (Neuquén, Argentina). Su madre, viuda, aceptó convivir con un hacendado de la zona, pero Laura vio que esa situación no era conveniente y ofreció su propia vida a Dios para que su madre cambiara. Antes de morir, a los 13 años de edad, le confesó a ella su ofrecimiento, y esta, conmovida, se alejó del hacendado y se convirtió a Dios. Laura murió el 22 de enero de 1904.

Antífona de entrada          Cf. Sal 65, 4

Toda la tierra se postra ante ti, Señor, y canta en tu honor, en honor de tu nombre.


Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que gobiernas el cielo y la tierra, escucha las súplicas de tu pueblo y concede tu paz a nuestro tiempo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           de san Vicente

Dios todopoderoso y eterno, infunde bondadosamente tu Espíritu en nosotros, para que nuestros corazones sean fortalecidos por aquel amor invencible con que el mártir san Vicente superó todos los tormentos. Por nuestro Señor Jesucristo...


O bien:           de la beata Laura

Padre de inmensa ternura, que en la adolescente Laura Vicuña uniste de modo admirable la fortaleza de espíritu y el candor de la inocencia, concédenos, por su intercesión, valentía para superar las dificultades de la vida y dar testimonio ante el mundo de las bienaventuranzas de los limpios de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo...

Lectura         Heb 6, 10-20


Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Dios no es injusto para olvidarse de lo que ustedes han hecho y del amor que tienen por su Nombre, ese amor demostrado en el servicio que han prestado y siguen prestando a los santos. Solamente deseamos que cada uno muestre hasta el final el mismo celo para asegurar el cumplimento de su esperanza. Así, en lugar de dejarse estar perezosamente, imitarán el ejemplo de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, como no podía jurar por alguien mayor que él, juro por sí mismo, diciendo: “Sí, yo te colmaré de bendiciones y te daré una descendencia numerosa”. Y por su paciencia, Abraham vio la realización de esta promesa. Los hombres acostumbran a jurar por algo más grande que ellos, y lo que se confirma con un juramento queda fuera de toda discusión. Por eso Dios, queriendo dar a los herederos de la promesa una prueba más clara de que su decisión era irrevocable, la garantizó con un juramento. De esa manera, hay dos realidades irrevocables –la promesa y el juramento– en las que Dios no puede engañarnos. Y gracias a ellas, nosotros, los que acudimos a él, nos sentimos poderosamente estimulados a aferrarnos a la esperanza que se nos ofrece. Esta esperanza que nosotros tenemos, es como un ancla del alma, sólida y firme, que penetra más allá del velo, allí mismo donde Jesús entró por nosotros, como precursor, convertido en Sumo Sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

Palabra de Dios.


Comentario

El autor nos anima a no desfallecer en nuestra vida de fe y a enfrentar muchos obstáculos que parecen poner en peligro nuestra fidelidad al Señor. En la promesa de Dios, está nuestra fuerza para seguir creyendo.


Salmo Sal 110, 1-2. 4-5. 9. 10c


R. El Señor se acuerda eternamente de su Alianza.

Doy gracias al Señor de todo corazón, en la reunión y en la asamblea de los justos. Grandes son las obras del Señor: los que las aman desean comprenderlas. R.

Él hizo portentos memorables, el Señor es bondadoso y compasivo. Proveyó de alimento a sus fieles y se acuerda eternamente de su Alianza. R.

Él envió la redención a su pueblo, promulgó su Alianza para siempre: Su Nombre es santo y temible. ¡El Señor es digno de alabanza eternamente! R.


Aleluya         Cf. Ef 1, 17-18

Aleluya. El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestros corazones, para que podamos valorar la esperanza a la que hemos sido llamados. Aleluya.


Evangelio     Mc 2, 23-28


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le dijeron: “¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?”. Él les respondió: “¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre, cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?”. Y agregó: “El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado”.

Palabra del Señor.


Comentario

La actitud de los discípulos no fue irreverente, sino que ellos consideraron que la necesidad de comer estaba por encima de un precepto. Jesús, ante la denuncia de aquellos hombres observantes, les mostró que el rey David había hecho algo mucho peor. La necesidad siempre está por encima de cualquier ley, y Jesús enseña que el centro de toda decisión es la humanidad necesitada.

Oración sobre las ofrendas

Concédenos, Señor, participar dignamente de estos misterios, pues cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se realiza la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Sal 22, 5

Tú preparas ante mí una mesa, y mi copa rebosa.


Oración después de la comunión

Infunde en nosotros, Padre, tu espíritu de amor, para que, saciados con el único Pan de vida, permanezcamos unidos en la misma fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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