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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Domingo 17/02
Lunes 18/02
Martes 19/02
Miércoles 20/02
Jueves 21/02
Viernes 22/02
Domingo 17 de Febrero de 2019

Domingo 6º durante el año.
Verde.

Agenda: Los siete santos Fundadores de la Orden de los Siervos de la Virgen María.

Antífona de entrada?Cf. Sal 30, 3-4

Señor, sé para mí una roca protectora, un baluarte donde me encuentre a salvo, porque tú eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre, guíame y condúceme.


Oración colecta     

Dios nuestro, que te complaces en habitar en los corazones rectos y sencillos, concédenos la gracia de vivir de tal manera que encuentres en nosotros una morada digna de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Jer 17, 5-8


Lectura del libro de Jeremías.

Así habla el Señor: ¡Maldito el hombre que confía en el hombre y busca su apoyo en la carne, mientras su corazón se aparta del Señor! Él es como un matorral en la estepa que no ve llegar la felicidad; habita en la aridez del desierto, en una tierra salobre e inhóspita. ¡Bendito el hombre que confía en el Señor y en él tiene puesta su confianza! Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme cuando llega el calor y su follaje se mantiene frondoso; no se inquieta en un año de sequía y nunca deja de dar fruto.

Palabra de Dios.


Comentario

El profeta no nos dice que estaremos exentos de momentos difíciles; estos momentos vendrán, como vienen al árbol el calor o la sequía. Pero afirma la condición de quien enraiza su vida en Dios: siempre crece. Esta es la actitud de los pobres de Yavé, que no sustentan su vida en falsas seguridades sino en el amor de Dios que sostiene la existencia.


Salmo Sal 1, 1-4. 6


R. ¡Feliz el que pone en el Señor su confianza!

¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche! R.

Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien. R.

No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento. Porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. R.


2ª Lectura    1Cor 15, 12. 16-20


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Si se anuncia que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo algunos de ustedes afirman que los muertos no resucitan? Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes es inútil y sus pecados no han sido perdonados. En consecuencia, los que murieron con la fe en Cristo han perecido para siempre. Si nosotros hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solamente para esta vida, seríamos los hombres más dignos de lástima. Pero no, Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos.

Palabra de Dios.


Comentario

¡Cristo ha resucitado! Este es el grito lleno de alegría que las discípulas llevaron la mañana del domingo de Pascua. Esa es la convicción que nos sostiene, incluso en el momento de la muerte de un ser querido. Este anuncio está en el centro de nuestra fe, y así lo afirmamos en cada misa: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven Señor Jesús!”.


Aleluya         Lc 6, 23ab

Aleluya. ¡Alégrense y llénense de gozo en ese, día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo! Aleluya.


Evangelio     Lc 6, 12-13. 17. 20-26


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles. Al bajar con estos se detuvo en una llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una gran muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón. Entonces Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: “¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece! ¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados! ¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán! ¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y proscriban el nombre de ustedes, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre! ¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas! Pero, ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas! ¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!”.

Palabra del Señor.


Comentario

“Las bienaventuranzas se dirigen a un auditorio que se encuentra presente. Todos los aludidos conforman un grupo de personas que están en cierta situación ‘ahora’. Las bienaventuranzas se aplican a esa situación: los pobres tienen que alegrarse porque Jesús viene a perdonar los pecados y ha vencido el dolor y la muerte. Al formar la comunidad de los cristianos, donde todo se tiene en común y se vive en la alegría del Espíritu, desaparece la pobreza y se secan todas las lágrimas. Así se comienza a caminar hacia la consumación del Reino, cuyas fronteras están más allá de los límites de esta vida” (Luis Rivas, Las Bienaventuranzas, Ed. Lumen).

Oración sobre las ofrendas

Que esta ofrenda nos purifique y renueve, Señor, y sea causa de recompensa eterna para quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión? Cf. Sal 77, 29-30

Ellos comieron y se saciaron, el Señor les dio lo que habían pedido; no fueron defraudados.


Oración después de la comunión

Saciados con el pan del cielo, te pedimos, Padre, la gracia de desear siempre este alimento que nos da la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 18 de Febrero de 2019

De la feria. Verde.

Antífona de entrada? Cf. Sal 30, 3-4

Señor, sé para mí una roca protectora, un baluarte donde me encuentre a salvo, porque tú eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre, guíame y condúceme.


Oración colecta     

Dios nuestro, que te complaces en habitar en los corazones rectos y sencillos, concédenos la gracia de vivir de tal manera que encuentres en nosotros una morada digna de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Gn 3, 23a; 4, 1-15. 25


Lectura del libro del Génesis.

Después que el Señor Dios expulsó al hombre del jardín de Edén, el hombre se unió a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín. Entonces dijo: “He procreado un varón, con la ayuda del Señor”. Más tarde dio a luz a Abel, el hermano de Caín. Abel fue pastor de ovejas y Caín agricultor. Al cabo de un tiempo, Caín presentó como ofrenda al Señor algunos frutos del suelo, mientras que Abel le ofreció las primicias y lo mejor de su rebaño. El Señor miró con agrado a Abel y su ofrenda, pero no miró a Caín ni su ofrenda. Caín se mostró muy resentido y agachó la cabeza. El Señor le dijo: “¿Por qué estás resentido y tienes la cabeza baja? Si obras bien podrás mantenerla erguida; si obras mal, el pecado está agazapado a la puerta y te acecha, pero tú debes dominarlo”. Caín dijo a su hermano Abel: “Vamos afuera”. Y cuando estuvieron en el campo, se abalanzó sobre su hermano y lo mató. Entonces el Señor preguntó a Caín: “¿Dónde está tu hermano Abel?”. “No lo sé”, respondió Caín. “¿Acaso yo soy el guardián de mi hermano?”. Pero el Señor le replicó: “¿Qué has hecho? ¡Escucha! La sangre de tu hermano grita hacia mí desde el suelo. Por eso maldito seas lejos del suelo que abrió sus fauces para recibir la sangre de tu hermano derramada por ti. Cuando lo cultives, no te dará más su fruto, y andarás por la tierra errante y vagabundo”. Caín respondió al Señor: “Mi castigo es demasiado grande para poder sobrellevarlo. Hoy me arrojas lejos del suelo fértil; yo tendré que ocultarme de tu presencia y andar por la tierra errante y vagabundo, y el primero que me salga al paso me matará”. “Si es así, le dijo el Señor, el que mate a Caín deberá pagarlo siete veces”. Y el Señor puso una marca a Caín, para que al encontrarse con él, nadie se atreviera a matarlo. Después de esto, Adán se unió a su mujer, y ella tuvo un hijo, al que puso el nombre de Set, diciendo: “Dios me dio otro descendiente en lugar de Abel, porque Caín lo mató”.

Palabra de Dios.


Comentario

“¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?”. La pregunta retórica de Caín busca eludir la respuesta y la responsabilidad. Sólo habrá humanidad nueva si asumimos esta solidaridad recíproca de cuidar de la vida unos por otros.


Salmo Sal 49, 1. 8. 16b-17. 20-21


R. ¡Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza!

El Dios de los dioses, el Señor, habla para convocar a la tierra desde la salida del sol hasta el ocaso. “No te acuso por tus sacrificios: ¡tus holocaustos están siempre en mi presencia! R.

¿Cómo te atreves a pregonar mis mandamientos y a mencionar mi Alianza con tu boca, tú, que aborreces toda enseñanza y te despreocupas de mis palabras? R.

Te sientas a conversar contra tu hermano, deshonras al hijo de tu propia madre. Haces esto, ¿y yo me voy a callar? ¿Piensas acaso que soy como tú? Te acusaré y te argüiré cara a cara”. R.


Aleluya         Jn 14, 6

Aleluya. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio     Mc 8, 11-13


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con Jesús; y, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Jesús, suspirando profundamente, dijo: “¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo”. Y dejándolos, volvió a embarcarse hacia la otra orilla.

Palabra del Señor.


Comentario

Jesús estuvo sanando enfermos y repartiendo panes y pescados. Pero para algunos esto no fue suficiente, y pidieron un signo. ¿Qué tipo de signo esperarían, como para que no les significara lo suficiente el ministerio de Jesús? El reproche del Maestro es también una advertencia para nosotros. ¿Sabemos ver los signos que constantemente Dios pone en nuestra vida?

Oración sobre las ofrendas

Que esta ofrenda nos purifique y renueve, Señor, y sea causa de recompensa eterna para quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión?Cf. Sal 77, 29-30

Ellos comieron y se saciaron, el Señor les dio lo que habían pedido; no fueron defraudados.


Oración después de la comunión

Saciados con el pan del cielo, te pedimos, Padre, la gracia de desear siempre este alimento que nos da la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Martes 19 de Febrero de 2019

De la feria. Verde.

Antífona de entrada?Cf. Sal 30, 3-4

Señor, sé para mí una roca protectora, un baluarte donde me encuentre a salvo, porque tú eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre, guíame y condúceme.


Oración colecta                

Dios nuestro, que te complaces en habitar en los corazones rectos y sencillos, concédenos la gracia de vivir de tal manera que encuentres en nosotros una morada digna de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos

Lectura         Gn 6, 5-8; 7, 1-5. 10


Lectura del libro del Génesis.

Cuando el Señor vio qué grande era la maldad del hombre en la tierra y cómo todos los designios que forjaba su mente tendían constantemente al mal, se arrepintió de haber hecho al hombre sobre la tierra, y sintió pesar en su corazón. Por eso el Señor dijo: “Voy a eliminar de la superficie del suelo a los hombres que he creado –y junto con ellos a las bestias, los reptiles y los pájaros del cielo– porque me arrepiento de haberlos hecho”. Pero Noé fue agradable a los ojos del Señor. Entonces el Señor dijo a Noé: “Entra en el arca, junto con toda tu familia, porque he visto que eres el único verdaderamente justo en medio de esta generación. Lleva siete parejas de todas las especies de animales puros y una pareja de los impuros, los machos con sus hembras –también siete parejas de todas las clases de pájaros– para perpetuar sus especies sobre la tierra. Porque dentro de siete días haré llover durante cuarenta días y cuarenta noches, y eliminaré de la superficie de la tierra a todos los seres que hice”. Y Noé cumplió la orden que Dios le dio. A los siete días, las aguas del Diluvio cayeron sobre la tierra.

Palabra de Dios.


Comentario

Aún en medio de una sociedad pecadora hay siempre personas que se mantienen fieles a Dios. Allí hay un germen de nueva vida, y por eso la imagen del arca nos evoca simbólicamente esa semilla nueva, esa levadura en la masa, que por la gracia de Dios puede renovar el mundo.


Salmo Sal 28, 1a. 2-3ac-4. 3b. 9c-10


R. El Señor bendice a su pueblo con la paz.

¡Aclamen al Señor, hijos de Dios! ¡Aclamen la gloria del Nombre del Señor, adórenlo al manifestarse su santidad! El Señor bendice a su Pueblo con la paz. R.

¡La voz del Señor sobre las aguas! El Señor está sobre las aguas torrenciales. ¡La voz del Señor es potente, la voz del Señor es majestuosa! R.

El Dios de la gloria hace oír su trueno. En su Templo, todos dicen: “¡Gloria!”. El Señor tiene su trono sobre las aguas celestiales, el Señor se sienta en su trono de Rey eterno. R.


Aleluya         Jn 14, 23

Aleluya. “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; e iremos a él”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio     Mc 8, 13-21


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús volvió a embarcarse hacia la otra orilla del lago. Los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca. Jesús les hacía esta recomendación: “Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes”. Ellos discutían entre sí, porque no habían traído pan. Jesús se dio cuenta y les dijo: “¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida. Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen. ¿No recuerdan cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas?”. Ellos le respondieron: “Doce”. “Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?”. Ellos le respondieron: “Siete”. Entonces Jesús les dijo: “¿Todavía no comprenden?”.

Palabra del Señor.


Comentario

Los fariseos no entendían a Jesús, y los discípulos tampoco captaban el sentido de los signos obrados por él. Se inquietaban por tener un solo pan, y discutían entre ellos. Aún no podían entender lo que significa ir con Jesús en la barca: nada faltará estando él.

Oración sobre las ofrendas

Que esta ofrenda nos purifique y renueve, Señor, y sea causa de recompensa eterna para quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión?Cf. Sal 77, 29-30

Ellos comieron y se saciaron, el Señor les dio lo que habían pedido; no fueron defraudados.


Oración después de la comunión

Saciados con el pan del cielo, te pedimos, Padre, la gracia de desear siempre este alimento que nos da la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 20 de Febrero de 2019

De la feria. Verde. 

Antífona de entrada?Cf. Sal 30, 3-4

Señor, sé para mí una roca protectora, un baluarte donde me encuentre a salvo, porque tú eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre, guíame y condúceme.


Oración colecta     

Dios nuestro, que te complaces en habitar en los corazones rectos y sencillos, concédenos la gracia de vivir de tal manera que encuentres en nosotros una morada digna de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Gn 7, 6-7; 8, 6-13. 20-22


Lectura del libro del Génesis.

Cuando las aguas del Diluvio se precipitaron sobre la tierra Noé entró en el arca con sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos, para salvarse de las aguas. Al cabo de cuarenta días, Noé abrió la ventana que había hecho en el arca, y soltó un cuervo, el cual revoloteó, yendo y viniendo hasta que la tierra estuvo seca. Después soltó una paloma, para ver si las aguas ya habían bajado. Pero la paloma no pudo encontrar un lugar donde apoyarse, y regresó al arca porque el agua aún cubría toda la tierra. Noé extendió su mano, la tomó y la introdujo con él en el arca. Luego esperó siete días más, y volvió a soltar la paloma fuera del arca. Esta regresó al atardecer, trayendo en su pico una rama verde de olivo. Así supo Noé que las aguas habían terminado de bajar. Esperó otros siete días y la soltó nuevamente. Pero esta vez la paloma no volvió. La tierra comenzó a secarse en el año seiscientos uno de la vida de Noé, el primer día del primer mes. Noé retiró el techo del arca, y vio que la tierra se estaba secando. Luego Noé levantó un altar al Señor, y tomando animales puros y pájaros puros de todas clases, ofreció holocaustos sobre el altar. Cuando el Señor aspiró el aroma agradable, se dijo a sí mismo: “Nunca más volveré a maldecir el suelo por causa del hombre, porque los designios del corazón humano son malos desde su juventud; ni tampoco volveré a castigar a todos los seres vivientes, como acabo de hacerlo. De ahora en adelante, mientras dure la tierra, no cesarán la siembra y la cosecha, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche”.

Palabra de Dios.


Comentario

Todos los relatos de los capítulos 1 al 11 del Génesis están llenos de elementos simbólicos. En este pasaje hay varios para destacar. Miremos especialmente el tiempo: 40 días. El número 40 en la Biblia siempre evoca un tiempo difícil, tiempo que hay que transitar con perseverancia para salir transformados. A ese símbolo se suma aquí también el agua, que trae limpieza y renovación. En Noé y su familia la humanidad toda queda transformada de su pecado para iniciar nuevamente un camino con Dios.


Salmo Sal 115, 12-15. 18-19


R. ¡Te ofreceré un sacrificio de alabanza, Señor!

¿Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo? Alzaré la copa de la salvación e invocaré el Nombre del Señor. R.

Cumpliré mis votos al Señor, en presencia de todo su pueblo. ¡Qué penosa es para el Señor la muerte de sus amigos! R.

Cumpliré mis votos al Señor, en presencia de todo su pueblo, en los atrios de la Casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén. R.


Aleluya         Cf. Ef 1, 17-18

Aleluya. El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestros corazones, para que podamos valorar la esperanza a la que hemos sido llamados. Aleluya.


Evangelio     Mc 8, 22-26


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Cuando Jesús y sus discípulos, llegaron a Betsaida, le trajeron un ciego a Jesús y le rogaban que lo tocara. Él tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: “¿Ves algo?”. El ciego, que comenzaba a ver, le respondió: “Veo hombres, como si fueran árboles que caminan”. Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó sano y veía todo con claridad. Jesús lo mandó a su casa, diciéndole. “Ni siquiera entres en el pueblo”.

Palabra del Señor.


Comentario

Este ciego va obteniendo la vista paso a paso, en un proceso. Tal vez él mismo es un signo de lo que van transitando los discípulos, desde su mente enceguecida hasta llegar a descubrir quién es realmente Jesús. Poder “ver todo con claridad” incluye también reconocer los signos del Reino de Dios que Jesús está realizando.

Oración sobre las ofrendas

Que esta ofrenda nos purifique y renueve, Señor, y sea causa de recompensa eterna para quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión?Cf. Sal 77, 29-30

Ellos comieron y se saciaron, el Señor les dio lo que habían pedido; no fueron defraudados.


Oración después de la comunión

Saciados con el pan del cielo, te pedimos, Padre, la gracia de desear siempre este alimento que nos da la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 21 de Febrero de 2019

De la feria. Verde.
San Pedro Canisio, presbítero y doctor. Blanco.

Pedro fue monje camaldulense y abad, y en el año 1043 fue nombrado obispo de Ostia (Italia). Se dedicó intensamente a purificar la vida de la Iglesia, que en aquellos años se encontraba corrupta por la inmoralidad del clero y los arreglos y disputas que ocurrían entre quienes querían poseer algún cargo eclesiástico. Fue también un gran predicador. Los últimos cuatro años de su vida volvió a la oración y el silencio en el monasterio. El mensaje que a todos daba era: “Que resplandezca en tu rostro la serenidad, en tu mente la alegría y en tu boca la acción de gracias”.

Antífona de entrada?Cf. Sal 30, 3-4

Señor, sé para mí una roca protectora, un baluarte donde me encuentre a salvo, porque tú eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre, guíame y condúceme.


Oración colecta                

Dios nuestro, que te complaces en habitar en los corazones rectos y sencillos, concédenos la gracia de vivir de tal manera que encuentres en nosotros una morada digna de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           de san Pedro Damián

Dios todopoderoso, concédenos seguir con fidelidad las enseñanzas y ejemplos del obispo san Pedro Damián, de modo que, anteponiendo a Cristo en todo y sirviendo siempre a tu Iglesia, alcancemos el gozo de la luz eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...



Lectura         Gn 9, 1-13


Lectura del libro del Génesis.

Cuando finalizó el Diluvio y la tierra estuvo seca, Dios bendijo a Noé y a sus hijos, diciéndoles: “Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra. Ante ustedes sentirán temor todos los animales de la tierra y todos los pájaros del cielo, todo lo que se mueve por el suelo, y todos los peces del mar: ellos han sido puestos en manos de ustedes. Todo lo que se mueve y tiene vida les servirá de alimento; yo les doy todo eso como antes les di los vegetales. Sólo se abstendrán de comer la carne con su vida, es decir, con su sangre. Y yo pediré cuenta de la sangre de cada uno de ustedes: pediré cuenta de ella a todos los animales, y también pediré cuenta al hombre de la vida de su prójimo. Otro hombre derramará la sangre de aquel que derrame sangre humana, porque el hombre ha sido creado a imagen de Dios. Ustedes, por su parte, sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y domínenla”. Y Dios siguió diciendo a Noé y a sus hijos: “Además, yo establezco mi Alianza con ustedes, con sus descendientes, y con todos los seres vivientes que están con ustedes con los pájaros, el ganado y las fieras salvajes; con todos los animales que salieron del arca, en una palabra, con todos los seres vivientes que hay en la tierra. Yo estableceré mi Alianza con ustedes: los mortales ya no volverán a ser exterminados por las aguas del Diluvio, ni habrá otro Diluvio para devastar la tierra”. Dios añadió: “Este será el signo de la Alianza que establezco con ustedes y con todos los seres vivientes que los acompañan, para todos los tiempos futuros. Yo pongo mi arco en las nubes, como un signo de mi Alianza con la tierra”.

Palabra de Dios.


Comentario

El arco iris es un signo de la soberanía de Dios sobre el orden natural y también una señal permanente de su promesa. Es como si el arco iris fuera un “ayuda memoria”: para Dios mismo, para recordarle su promesa, y para el hombre, para que recuerde la gracia de su Creador. Es símbolo de la ALIANZA entre Dios y la humanidad.


Salmo Sal 101, 16-21. 29. 22-23


R. El Señor miró a la tierra desde el cielo.

Las naciones temerán tu Nombre, Señor, y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria, cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso en medio de ella; cuando acepte la oración del desvalido y no desprecie su plegaria. R.

Quede esto escrito para el tiempo futuro y un pueblo renovado alabe al Señor: porque él se inclinó desde su alto Santuario y miró a la tierra desde el cielo, para escuchar el lamento de los cautivos y librar a los condenados a muerte. R.

Los hijos de tus servidores tendrán una morada y su descendencia estará segura ante ti, para proclamar en Sión el Nombre del Señor y su alabanza en Jerusalén, cuando se reúnan los pueblos y los reinos, y sirvan todos juntos al Señor. R.


Aleluya         Cf. Jn 6, 63c. 68c

Aleluya. Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida; tú tienes palabras de Vida eterna. Aleluya.


Evangelio     Mc 8, 27-33


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: “¿Quién dice la gente que soy yo?”. Ellos le respondieron: “Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas”. Entonces él les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”. Pedro respondió: “Tú eres el Mesías”. Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días; y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo. Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: “¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres”.

Palabra del Señor.


Comentario

Los discípulos están en proceso de llegar a ver. Pedro dice: “Tú eres el Mesías” pero no puede aceptar que este Mesías sea rechazado y condenado a muerte. Pedro y los demás aún deben clarificar su mirada, dejando las falsas expectativas que se habían hecho sobre la salvación, y aceptando a Jesús tal cual es.

Oración sobre las ofrendas

Que esta ofrenda nos purifique y renueve, Señor, y sea causa de recompensa eterna para quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión?Cf. Sal 77, 29-30

Ellos comieron y se saciaron, el Señor les dio lo que habían pedido; no fueron defraudados.


Oración después de la comunión

Saciados con el pan del cielo, te pedimos, Padre, la gracia de desear siempre este alimento que nos da la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 22 de Febrero de 2019

La Cátedra del apóstol san Pedro.
Fiesta.

“La liturgia latina celebra hoy la fiesta de la Cátedra de san Pedro. Se trata de una tradición muy antigua, atestiguada en Roma desde el siglo IV, con la que se da gracias a Dios por la misión encomendada al apóstol san Pedro y a sus sucesores. La “cátedra”, literalmente, es la sede fija del obispo, puesta en la iglesia madre de una diócesis, que por eso se llama “catedral”, y es el símbolo de la autoridad del obispo, y en particular de su “magisterio”, es decir, de la enseñanza evangélica que, en cuanto sucesor de los Apóstoles, está llamado a conservar y transmitir a la comunidad cristiana” (Benedicto XVI, audiencia del 22 de febrero de 2006).

Antífona de entrada?   Cf. Lc 22, 32

El Señor dijo a Pedro: “Yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, después que hayas vuelto, confirma a tus hermanos”.


Oración colecta     

Dios todopoderoso, te pedimos que ninguna tribulación nos perturbe ya que nos has edificado sobre la piedra de la confesión apostólica. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         1Ped 5, 1-4


Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: Exhorto a los presbíteros que están entre ustedes, siendo yo presbítero como ellos y testigo de los sufrimientos de Cristo y copartícipe de la gloria que va a ser revelada. Apacienten el rebaño de Dios, que les ha sido confiado; velen por él, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios; no por un interés mezquino, sino con abnegación; no pretendiendo dominar a los que les han sido encomendados, sino siendo de corazón ejemplo para el rebaño. Y cuando llegue el Jefe de los pastores, recibirán la corona imperecedera de gloria.

Palabra de Dios.


Comentario

La carta presenta el modo en que debe desarrollar su tarea todo pastor. Y también queda claro de qué forma debe hacer ese pastoreo. Quien apacienta de mala gana, o por propio interés, o en forma despótica, no sigue el camino del buen Pastor.


Salmo Sal 22, 1-6


R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas: me guía por el recto sendero, por amor de su nombre. R.

Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la casa del Señor, por muy largo tiempo. R.


Aleluya         Mt 16, 18

Aleluya. Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Aleluya.


Evangelio     Mt 16, 13-19


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes –les preguntó–, ¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.

Palabra del Señor.


Comentario

Hay un doble reconocimiento entre Jesús y Simón. Simón proclama a Jesús como Mesías e Hijo de Dios. Y Jesús designa a Simón como Pedro, bienaventurado porque ha recibido la revelación. Este conocimiento mutuo establece un vínculo sólido y estable. Y todos los que proclamamos a Jesús como Mesías entramos en esa relación.

Oración sobre las ofrendas

Acepta con bondad, Señor, las oraciones y ofrendas de tu Iglesia para que alcance la vida eterna, guiada por el apóstol Pedro, cuyo magisterio la mantiene en la integridad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión?Cf. Mt 16, 16. 18

Pedro dijo a Jesús: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”.


Oración después de la comunión

Dios y Padre nuestro, que en la celebración del apóstol san Pedro nos alimentaste con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, haz que este misterio de redención sea para nosotros sacramento de unidad y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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