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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Miércoles 12/12
Jueves 13/12
Viernes 14/12
Sábado 15/12
Domingo 16/12
Lunes 17/12
Miércoles 12 de Diciembre de 2018

Nuestra Señora de Guadalupe,
Patrona de América

Fiesta. Blanco.

En los comienzos de la evangelización de América Latina, en el año 1531, la Virgen María se apareció al indio san Juan Diego en el cerro Tepeyac, en México. La Virgen lo llamó “hijo mío, el más pequeño”, y le confió su deseo de quedarse en ese lugar, con estas palabras: “Deseo vivamente que se me erija aquí un templo para morar en él y dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa, pues yo soy la piadosa madre de ustedes; a ti, a todos ustedes los moradores de esta tierra y a los demás amadores míos que me invoquen y en mí confíen, oiré allí sus lamentos, y remediaré todas sus miserias, penas y dolores”. Como signo de este deseo, la imagen de María quedó dibujada en el manto en el que Juan Diego envolvió unas rosas del cerro. Nuestra Señora de Guadalupe es la patrona de toda América Latina.

Antífona de entrada          Apoc 12, 1

Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.


Oración colecta     

Dios y Padre de misericordia, que has puesto a tu pueblo bajo la especial protección de la santísima Madre de tu Hijo, concede, a cuantos invocan a la Virgen de Guadalupe, procurar con fe diligente el progreso de los pueblos por el camino de la justicia y de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Is 7, 10-14; 8, 10


Lectura del libro de Isaías.

El Señor habló a Ajaz en estos términos: “Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas”. Pero Ajaz respondió: “No lo pediré ni tentaré al Señor”. Isaías dijo: “Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios? Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel, que significa Dios está con nosotros”.

Palabra de Dios.


Comentario

¿Cuál es el pueblo de Dios del que habla el profeta? ¿Qué entendemos por “serán mi pueblo”? Dios es el Dios de todos, de cada hombre y mujer que él mismo ha creado sobre este suelo. El pueblo de Dios es todo pueblo que lo reconoce como su Dios, más allá de las denominaciones y tradiciones religiosas.


Salmo Sal 66, 2-3. 5. 7-8


R. ¡Que todos los pueblos te den gracias, Señor!

El Señor tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros, para que en la tierra se reconozca su dominio, y su victoria entre las naciones. R.

Que todos los pueblos te den gracias. Que canten de alegría las naciones, porque gobiernas a los pueblos con justicia y guías a las naciones de la tierra. R.

La tierra ha dado su fruto: el Señor, nuestro Dios, nos bendice. Que Dios nos bendiga, y lo teman todos los confines de la tierra. R.


Aleluya         Lc 1, 46-47

Aleluya. “Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador”. Aleluya.


Evangelio     Lc 1, 39-48


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”. María dijo entonces: “Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz”.

Palabra del Señor.


Comentario

Isabel reconoce su pequeñez. No se espera semejante don. Por eso, su reacción es la alegría. Solo podemos alegrarnos de estar con Dios cuando reconocemos nuestra pequeñez.

Oración sobre las ofrendas        

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la fiesta de nuestra Señora de Guadalupe, y concédenos que este sacrificio nos dé la fuerza para cumplir tus mandamientos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Sal 147, 20

A ningún otro pueblo trató así el Señor, ni le dio a conocer sus mandamientos.


Oración después de la comunión

Padre, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo recibidos en este sacramento nos ayuden a reconocernos y amarnos como verdaderos hermanos, por la intercesión de nuestra santísima Madre de Guadalupe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 13 de Diciembre de 2018

Santa Lucía, virgen y mártir
Memoria. Rojo.

Hay pocos datos de esta santa, que murió como mártir del Imperio romano a principios del siglo 300. La tradición cuenta que, a pesar de haber hecho un voto de virginidad, su madre pretendía casarla con un pagano. Habiendo conseguido no casarse, el pretendiente, despechado, la denunció por ser cristiana, le vaciaron los ojos y fue decapitada. Es patrona de los ciegos y las modistas.

Antífona de entrada         

Feliz santa Lucía, virgen, que, negándose a sí misma y tomando la cruz, siguió al Señor, esposo de las vírgenes y príncipe de los mártires.


Oración colecta     

Te pedimos, Señor y Dios nuestro, que por la gloriosa intercesión de santa Lucía, virgen y mártir, quienes celebramos su fiesta en la tierra, podamos contemplar su gloria en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Is 41, 13-20


Lectura del libro de Isaías.

Yo, el Señor, soy tu Dios, el que te sostengo de la mano derecha y te digo: “No temas, yo vengo en tu ayuda”. Tú eres un gusano, Jacob, eres una lombriz, Israel, pero no temas, yo vengo en tu ayuda –oráculo del Señor– y tu redentor es el Santo de Israel. Yo te convertiré en una trilladora, afilada, nueva, de doble filo: trillarás las montañas y las pulverizarás, y dejarás las colinas como rastrojo. Las aventarás y el viento se las llevará, y las dispersará la tormenta; y tú te alegrarás en el Señor, te gloriarás en el Santo de Israel. Los pobres y los indigentes buscan agua en vano, su lengua está reseca por la sed. Pero yo, el Señor, les responderé, yo, el Dios de Israel, no los abandonaré. Haré brotar ríos en las cumbres desiertas y manantiales en medio de los valles; convertiré el desierto en estanques, la tierra árida en vertientes de agua. Pondré en el desierto cedros, acacias, mirtos y olivos silvestres; plantaré en la estepa cipreses, junto con olmos y pinos, para que ellos vean y reconozcan, para que reflexionen y comprendan de una vez que la mano del Señor ha hecho esto, que el Santo de Israel lo ha creado.

Palabra de Dios.


Comentario

Dios reconoce la necesidad de los sedientos y hambrientos, escucha el clamor de pobres y sale a su encuentro. Nos enseña, entonces, a imitarlo escuchando las necesidades de los que sufren y respondiendo con generosidad.


Salmo Sal 144, 1. 9-13ab


R. El Señor es compasivo y misericordioso.

Te alabaré, Dios mío, a ti, el único Rey, y bendeciré tu Nombre eternamente; el Señor es bueno con todos y tiene compasión de todas sus criaturas. R.

Que todas tus obras te den gracias, Señor, y tus fieles te bendigan; que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder. R.

Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu reino: tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre. R.


Aleluya         Cf. Is 45, 8

Aleluya. ¡Destilen, cielos, desde lo alto, y que las nubes derramen al Justo! ¡Que se abra la tierra y produzca al Salvador! Aleluya.


Evangelio     Mt 11, 11-15


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a la multitud: “Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos es combatido violentamente, y los violentos intentan arrebatarlo. Porque todos los Profetas, lo mismo que la Ley, han profetizado hasta Juan. Y si ustedes quieren creerme, él es aquel Elías que debe volver. ¡El que tenga oídos, que oiga!”.

Palabra del Señor.


Comentario

El pueblo de Israel esperaba que volviera el profeta Elías, quien señalaría el fin los tiempos. Jesús reconoce que, en la persona de Juan, se hizo presente esta esperanza, debido a que con él ha llegado ese esperado fin de los tiempos.

Oración sobre las ofrendas        

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la conmemoración de santa Lucía, así como quisiste aceptar su glorioso martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Apoc 7, 17

El Cordero que está en medio del trono los conducirá hacia los manantiales de agua viva.


Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, que has querido contar a santa Lucía entre tus elegidos por la doble victoria de la virginidad y el martirio, concédenos, por este sacramento, la gracia de superar con valentía todos los males y alcanzar la gloria celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Viernes 14 de Diciembre de 2018

San Juan de la Cruz, presbítero y doctor de la Iglesia
Memoria. Blanco.

Junto con santa Teresa, Juan de la Cruz fue el gran místico y reformador de la orden del Carmelo. Durante su vida, sufrió grandes desprecios, incluso la cárcel, porque su obra no era comprendida. Ha dejado escritos que son verdaderas joyas de la literatura mística: Subida del Monte Carmelo, Noche oscura del alma, Llama de amor viva, y otras. Murió en España en el año 1591.

Antífona de entrada          Cf. Gál 6, 14

Sólo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, como yo lo estoy para el mundo.


Oración colecta     

Dios nuestro, tú hiciste de san Juan de la Cruz, presbítero, un modelo perfecto de negación de sí mismo y de amor a la cruz; concédenos que, imitándolo siempre, lleguemos a contemplar tu gloria en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Is 48, 17-19


Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor, tu redentor, el Santo de Israel: “Yo soy el Señor, tu Dios, el que te instruye para tu provecho, el que te guía por el camino que debes seguir. ¡Si tú hubieras atendido a mis mandamientos, tu prosperidad sería como un río, y tu justicia, como las olas del mar! Como la arena sería tu descendencia, como los granos de arena, el fruto de tus entrañas; tu nombre no habría sido extirpado ni borrado de mi presencia”.

Palabra de Dios.


Comentario

Responder a la Ley de Dios (los mandatos) no es una carga ni una presión, sino el camino para la paz y la justicia. Las leyes de Dios son para nuestro bien y el bien de la comunidad.


Salmo Sal 1, 1-4. 6


R. ¡El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la Vida!

¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche! R.

Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien. R.

No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento. Porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. R.


Aleluya        

Aleluya. El Señor vendrá, salgan a su encuentro; él es el príncipe de la paz. Aleluya.


Evangelio     Mt 11, 16-19


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a la multitud: “¿Con quién puedo comparar a esta generación? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros: ‘¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!’. Porque llegó Juan el Bautista, que no come ni bebe, y ustedes dicen: ‘¡Está endemoniado!’. Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores’. Pero la Sabiduría ha quedado justificada por sus obras”.

Palabra del Señor.


Comentario

La queja de Jesús es justificada, porque muchos se quejan acusando a Jesús de ser frívolo y descuidado de la Ley. Pero son los mismos que acusan a Juan de ser un asceta exagerado. No importa cómo viva el mensajero de Dios; si el corazón es duro, siempre encontrará excusas para no escuchar.

Oración sobre las ofrendas        

Dios todopoderoso, acepta nuestra ofrenda en la conmemoración de san Juan de la Cruz, y concédenos expresar en la vida el misterio de la pasión de tu Hijo, que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Mt 16, 24

Dice el Señor: “El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, tome su cruz y me siga”.


Oración después de la comunión

Dios nuestro, que en san Juan de la Cruz manifestaste admirablemente el misterio de la cruz, concédenos, por tu bondad, que, fortalecidos por este sacrificio, permanezcamos fielmente unidos a Cristo y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 15 de Diciembre de 2018

De la feria. Morado.

Antífona de entrada          Cf. Sal 79, 4. 2

Ven, Señor, que brille tu rostro sobre nosotros y seremos salvados, tú que tienes el trono sobre los querubines.


Oración colecta     

Dios todopoderoso, brille en nuestros corazones el esplendor de tu gloria, para que la venida de tu Hijo único disipe las tinieblas del pecado y nos ayude a vivir como hijos de la luz. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Ecli 48, 1-4. 9-11


Lectura del libro del Eclesiástico.

Surgió como un fuego el profeta Elías, su palabra quemaba como una antorcha. Él atrajo el hambre sobre ellos y con su celo los diezmó. Por la palabra del Señor, cerró el cielo, y también hizo caer tres veces fuego de lo alto. ¡Qué glorioso te hiciste, Elías, con tus prodigios! ¿Quién puede jactarse de ser igual a ti? Tú fuiste arrebatado en un torbellino de fuego en un carro con caballos de fuego. De ti está escrito que en los castigos futuros aplacarás la ira antes que estalle, para hacer volver el corazón de los padres hacia los hijos y restablecer las tribus de Jacob. ¡Felices los que te verán y los que se durmieron en el amor, porque también nosotros poseeremos la vida!

Palabra de Dios.


Comentario

No hay dudas de que Elías ha marcado profundamente al pueblo de Israel. Aún hoy, en las celebraciones judías del sábado, se pone en la mesa una copa de vino esperando que venga este profeta a entronizar el Reino definitivo de Dios.


Salmo Sal 79, 2ac. 3b. 15-16. 18-19


R. ¡Restáuranos, Señor, y seremos salvados!

Escucha, Pastor de Israel, tú que tienes el trono sobre los querubines, resplandece, reafirma tu poder y ven a salvarnos. R.

Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que tú hiciste vigoroso. R.

Que tu mano sostenga al que está a tu derecha, al hombre que tú fortaleciste, y nunca nos apartaremos de ti: devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre. R.


Aleluya         Lc 3, 4. 6

Aleluya. Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos. Todos los hombres verán la Salvación de Dios. Aleluya.


Evangelio     Mt 17, 10-13


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.


Los discípulos preguntaron a Jesús: “¿Por qué dicen los escribas que primero debe venir Elías?”. Él respondió: “Sí, Elías debe venir a poner en orden todas las cosas; pero les aseguro que Elías ya ha venido, y no lo han reconocido, sino que hicieron con él lo que quisieron. Así también harán padecer al Hijo del hombre”. Los discípulos comprendieron entonces que Jesús se refería a Juan el Bautista.

Palabra del Señor.


Comentario

“Jesús identifica implícitamente a Juan el bautista con el profeta Elías. Lo mismo que el profeta Elías, tenazmente perseguido por la reina Jezabel, Juan fue víctima de Herodías, la mujer de Herodes Antipas” (A. Levoratti, Comentario Bíblico Latinoamericano, Ed. Verbo Divino).

Oración sobre las ofrendas        

Ayúdanos, Padre, a ofrecerte este sacrificio como expresión de nuestra propia entrega, para que así cumplamos debidamente lo que tú mismo nos mandaste celebrar y obtengamos la plenitud de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Apoc 22, 12

Dice el Señor: “Pronto regresaré trayendo mi recompensa, para dar a cada uno según sus obras”.


Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, imploramos tu clemencia para que la fuerza de este alimento divino, liberándonos de todo pecado, nos prepare para la celebración del nacimiento de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Domingo 16 de Diciembre de 2018

III Domingo de Adviento
(Domingo de Gaudete)
Morado o rosado.

Antífona de entrada          Cf. Flp 4, 4-5

Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir: alégrense, pues, el Señor está cerca.


Oración colecta     

Dios y Padre nuestro, que acompañas bondadosamente a tu pueblo en la fiel espera del nacimiento de tu Hijo, concédenos festejar con alegría su venida y alcanzar el gozo que nos da su salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Sof 3, 14-18a


Lectura de la profecía de Sofonías.

¡Grita de alegría, hija de Sión! ¡Aclama, Israel! ¡Alégrate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén! El Señor ha retirado las sentencias que pesaban sobre ti y ha expulsado a tus enemigos. El Rey de Israel, el Señor, está en medio de ti: ya no temerás ningún mal. Aquel día, se dirá a Jerusalén: ¡No temas, Sión, que no desfallezcan tus manos! ¡El Señor, tu Dios, está en medio de ti, es un guerrero victorioso! Él exulta de alegría a causa de ti, te renueva con su amor y lanza por ti gritos de alegría, como en los días de fiesta.

Palabra de Dios.


Comentario

Si en una ciudad, en este caso Jerusalén, o en una comunidad o familia, se vive la presencia de Dios en la vida cotidiana, solo hay lugar para el regocijo y la felicidad.


Salmo Is 12, 2-6


R. ¡Aclamemos al Señor con alegría!

Este es el Dios de mi salvación: yo tengo confianza y no temo, porque el Señor es mi fuerza y mi protección; él fue mi salvación. R.

Ustedes sacarán agua con alegría de las fuentes de la salvación. Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, anuncien entre los pueblos sus proezas, proclamen qué sublime es su Nombre. R.

Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso: ¡que sea conocido en toda la tierra! ¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión, porque es grande en medio de ti el Santo de Israel! R.


2ª Lectura    Flp 4, 4-7


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Hermanos: Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense. Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca. No se angustien por nada y, en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.

Palabra de Dios.


Comentario

Cuando esperamos algo que nos hace bien, o que nos provoca algún tipo de felicidad, estamos alegres por anticipado. Porque sabemos que lo que viene es bueno para nosotros. La alegría se empieza a vivir aun antes de poseer el bien.


Aleluya         Is 61, 1

Aleluya. El Espíritu del Señor está sobre mí; él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres. Aleluya.


Evangelio     Lc 3, 2b-3. 10-18


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Dios dirigió su palabra a Juan Bautista, el hijo de Zacarías, que estaba en el desierto. Este comenzó a recorrer toda la región del río Jordán, anunciando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. La gente le preguntaba: “¿Qué debemos hacer entonces?”. Él les respondía: “El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga qué comer, haga otro tanto”. Algunos publicanos vinieron también a hacerse bautizar y le preguntaron: “Maestro, ¿qué debemos hacer?”. Él les respondió: “No exijan más de lo estipulado”. A su vez, unos soldados le preguntaron: “Y nosotros, ¿qué debemos hacer?”. Juan les respondió: “No extorsionen a nadie, no hagan falsas denuncias y conténtense con su sueldo”. Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban si Juan no sería el Mesías, él tomó la palabra y les dijo a todos: “Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Tiene en su mano la horquilla para limpiar su era y recoger el trigo en su granero. Pero consumirá la paja en el fuego inextinguible”. Y por medio de muchas otras exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Noticia.

Palabra del Señor.


Comentario

Quienes se acercaban a Juan preguntaban qué debían hacer o cómo debían vivir después. A cada uno de los que se acercaban con este planteo, Juan les daba una respuesta de acuerdo a la actividad que cada uno desarrollaba. Porque no alcanza con el gesto religioso, la piedad o un sacramento recibido. Se debe vivir (hacer) de acuerdo a lo que se ha recibido y comprometerse con lo que se confiesa de acuerdo a lo que cada uno pueda hacer en su medio, en su actividad.

Oración sobre las ofrendas        

Ayúdanos, Padre, a ofrecerte este sacrificio como expresión de nuestra propia entrega, para que así cumplamos debidamente lo que tú mismo nos mandaste celebrar y obtengamos la plenitud de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Is 35, 4

Digan a los que están desalentados: “Sean fuertes, no teman, nuestro Dios viene y nos salvará”.


Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, imploramos tu clemencia para que la fuerza de este alimento divino, liberándonos de todo pecado, nos prepare para la celebración del nacimiento de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Lunes 17 de Diciembre de 2018

Lunes 17
(Feria de Adviento)
Morado.

Hasta ayer, día 16 de diciembre, el Adviento nos exhortó a mirar hacia el futuro, a la segunda y definitiva venida de Jesús, que instaura el Reino de Dios. A partir de hoy y hasta la Navidad, las lecturas de la Sagrada Escritura hacen memoria de la primera venida de Jesús, encarnado como ser humano en nuestra tierra. Durante esos días, todas aquellas personas que han vivido fuertemente la expectativa por la llegada del Mesías –Zacarías, Isabel, José y María– aparecen como protagonistas en los textos que nos ofrece la liturgia.

Antífona de entrada          Cf. Is 49, 13

Alégrense los cielos y regocíjese la tierra. Porque viene el Señor y se compadecerá de sus pobres.


Oración colecta     

Señor Dios, creador y redentor del hombre, tú quisiste que tu Palabra se encarnara en el seno de una Madre siempre virgen; concédenos participar de la vida divina de tu Hijo único, así como él asumió nuestra misma naturaleza humana. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Gn 49, 1-2. 8-10


Lectura del libro del Génesis.

Jacob llamó a sus hijos y les habló en estos términos: “Reúnanse, para que yo les anuncie lo que les va a suceder en el futuro: Reúnanse y escuchen, hijos de Jacob, oigan a Israel, su padre. A ti, Judá, te alabarán tus hermanos, tomarás a tus enemigos por la nuca y los hijos de tu padre se postrarán ante ti. Judá es un cachorro de león. –¡Has vuelto de la matanza, hijo mío!–. Se recuesta, se tiende como un león, como una leona: ¿quién lo hará levantar? El cetro no se apartará de Judá ni el bastón de mando de entre sus piernas, hasta que llegue Aquel a quien le pertenece y a quien los pueblos deben obediencia”.

Palabra de Dios.


Comentario

El león, “rey de la selva”, es el emblema de la tribu de Judá. De esta tribu, saldrá el que reinará sobre sus hermanos. De Belén, una pequeña aldea de Judá, en la que nació David, llegará un día el Mesías.


Salmo Sal 71, 1-4ab. 7-8. 17


R. ¡Que en sus días florezca la justicia!

Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. R.

Que las montañas traigan al pueblo la paz, y las colinas, la justicia; que él defienda a los humildes del pueblo, socorra a los hijos de los pobres. R.

Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna; que domine de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra. R.

Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz. R.


Aleluya        

Aleluya. Sabiduría del Altísimo, que ordenas todo con firmeza y suavidad, ven y enséñanos el camino de la prudencia. Aleluya.


Evangelio     Mt 1, 1-17


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de estos fue Tamar. Fares fue padre de Esrón; Esrón padre de Arám; Arám, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón. Salmón fue padre de Booz, y la madre de este fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de este fue Rut. Obed fue padre de Jesé; Jesé, padre del rey David. David fue padre de Salomón, y la madre de este fue la que había sido mujer de Urías. Salomón fue padre de Roboám; Roboám, padre de Abías; Abías, padre de Asá; Asá, padre de Josafat; Josafat, padre de Jorám; Jorám, padre de Ozías. Ozías fue padre de Joatám; Joatám, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías; Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Amón; Amón, padre de Josías; Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia. Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel; Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacím; Eliacím, padre de Azor. Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquím; Aquím, padre de Eliud; Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo. El total de las generaciones es, por lo tanto: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta el destierro en Babilonia, catorce generaciones; desde el destierro en Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

Palabra del Señor.


Comentario

Para la simbología judía, el número catorce corresponde al rey David. Así el Evangelio nos lleva a mirar la historia de Israel, marcada por periodos de catorce generaciones y cargada de la expectativa del Rey Mesías, que trae la salvación. Hacia ese rey dirigimos nuestra mirada en estos días.

Oración sobre las ofrendas        

Señor, Dios nuestro, santifica las ofrendas de tu Iglesia y danos en estos sagrados misterios el pan del cielo que repara nuestras fuerzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Ag 2, 7

Ya viene el deseado de todas las naciones y llenará de gloria la casa del Señor.


Oración después de la comunión

Alimentados con el don celestial, te pedimos, Dios todopoderoso, que, encendidos por el fuego de tu Espíritu, brillemos como lámparas resplandecientes en presencia de tu Hijo Jesucristo, que ya viene a nosotros. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

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